Elon Musk ha intensificado su enfrentamiento con Michael O’Leary, CEO de Ryanair, tras insinuar que podría comprar la aerolínea de bajo costo. La disputa comenzó cuando O’Leary rechazó implementar el servicio de internet satelital Starlink en los aviones de Ryanair, lo que llevó a Musk a calificarlo de "completo idiota". En respuesta a burlas de Ryanair sobre una interrupción en la plataforma X, Musk sugirió que podría adquirir la compañía y nombrar a alguien llamado Ryan como líder. Una encuesta realizada por Musk reveló que el 76,5% de sus seguidores apoyan la idea de la compra.
Elon Musk ha intensificado su intercambio de palabras con Michael O’Leary, el director ejecutivo de Ryanair, tras insinuar que podría estar interesado en adquirir la aerolínea de bajo costo. En un comentario publicado en X, Musk se refirió a O’Leary como «el insoportable chimpancé con necesidades especiales», en un claro ataque hacia el líder de la compañía irlandesa.
Este conflicto verbal comenzó la semana pasada cuando O’Leary rechazó la propuesta de instalar el servicio de internet satelital Starlink, desarrollado por SpaceX, en los aviones de Ryanair. El ejecutivo afirmó que Musk carecía de conocimientos sobre aviación, lo que llevó al empresario a calificarlo como «completo idiota» y a sugerir que debería ser despedido.
La situación se tornó más tensa después de que X experimentara una interrupción global el viernes pasado. La cuenta oficial de Ryanair aprovechó la ocasión para burlarse de Musk, sugiriendo: «Quizás necesites wifi, Elon Musk». En respuesta, Musk insinuó que podría comprar la aerolínea y colocar a alguien llamado Ryan al mando.
Desde entonces, sus ataques han continuado. Este lunes, Musk lanzó una encuesta en la que preguntó a sus seguidores si debía «comprar Ryanair y restaurar a Ryan como su líder legítimo». Un notable 76,5 % votó afirmativamente.
A medida que este enfrentamiento continúa ganando notoriedad, se espera ver cómo reaccionará O’Leary ante las provocaciones de Musk. La disputa no solo refleja las tensiones entre dos figuras prominentes del mundo empresarial, sino que también pone de relieve las diferencias en sus enfoques hacia la innovación y los servicios al cliente en la industria aérea.
Con cada nuevo comentario y encuesta lanzada por Musk, el interés público por esta peculiar rivalidad sigue creciendo, dejando abierta la posibilidad de un desenlace inesperado en el futuro cercano.