OPINIÓN

Memoria democrática, derechos humanos y política local

Ramón Rodríguez Casaubón | Martes 11 de mayo de 2021

En un mundo, casi submundo, en el que demasiadas personas se empeñan en hacerte sentir menos Santiago, y la parte de su familia que he conocido, te hacen sentir alguien. La capacidad no viene con el cargo y en esta política ceutí, casi, casi, es un axioma.



Tener que justificar la formación que pueda tener o dejar de tener ante personas que solo tienen posición y en la mayoría de los casos por ser excelentes mediocres gregarios durante toda su vida se me antoja como el paradigma esencial y existencial de esta ciudad. Por desgracia eso está definiendo el futuro de la misma. Ya perfiló su pasado y su presente.

Estuve presente en la IV edición del premio Antonia Céspedes, “La Latera” invitado por UGT y tuve la enorme fortuna de poder realizar un ejercicio de campo antropológico de primer nivel o de psicología social para otros. Personalmente creo que era antropología pues estudia la diversidad de expresiones socioculturales en las que se encuentra implicado el ser humano sea cual sea el contexto o ecosistema que lo determina. Y una reunión social con un carácter reivindicativo en el que se encuentran actuando gran parte de los poderes fácticos de una sociedad es el laboratorio ideal para una aproximación al estudio de este entorno ecológico sin limitaciones en nuestro objeto específico. Toda realidad pertinente para la comprensión de lo humano puede formar parte de su campo de investigación. Actualmente estas áreas son incontables: procesos económicos, técnicas y tecnologías, formas de conocimiento, prácticas lingüísticas, formas simbólicas, políticas, religiosas, jurídicas, educativas, escenarios corporales y subjetivos, formas de estructuración social según diferencias étnicas, de género, etcétera.

Lo primero que salta a la vista es la diferencia brutal entre lo local (incluido las representaciones nacionales locales) y lo internacional. El burdo trampantojo construido por lo local frente a la sólida estructura organizativa y funcional de quien lleva décadas defendiendo los derechos humanos, la libertad y la democracia. La inmediatez del intento de engaño del trilerismo localista y el savoir faire del que juega en otra división. Frente al discurso ultraderechista de Ayuso representado por Vivas y Rontomé, ¡la Internacional! Frente a la Internacional la hipocresía de unos pocos y la honradez de la mayoría. Frente a quienes rememoran los tiempos en blanco y negro de injusticia y crímenes de todo tipo el discurso del demócrata actual y el reconocimiento a la memoria democrática por parte de UGT Ceuta. Como dijo Enrique Santiago, es de agradecer este tipo de actos, pero la justicia a las víctimas y la recuperación de su memoria deben proceder del Estado mismo.

Tuve la enorme oportunidad de departir durante un rato con Pepe Álvarez Secretario General de UGT, el día antes y la tarde posterior a la entrega del premio “La Latera”. Su visión humanista y social ha quedado fija en mis recuerdos.

Y durante mucho más tiempo con Pablo Santiago, responsable de Salud Laboral de CCOO de Industria de Madrid. Entre cervezas, un par, aprendí de este sindicalista comprometido.

El jueves noche, a la salida de mi jornada laboral, cené con los hermanos Santiago. Dos, de la numerosa familia que son. La velada transcurrió entre anécdotas y opiniones de lo más variopinto. Desde el documental “Lo que el pulpo me enseñó”, pasando sobre el proceso de desescalada y protocolos de seguridad y salud laboral, tan importantes y necesarios en esta nueva crisis del Covid-19, a temas de política internacional y ¡cómo no! Ceuta. Educación, trabajo, igualdad, migraciones, etc

Cuando uno está frente a personas que te pueden enseñar y emocionar, como es el caso de Pablo y Enrique, lo más sensato es escuchar. Pero una escucha activa que sirva para aprender y reestructurar las bases de tu organización cognitiva. Es decir, aprendizaje significativo. El tiempo dirá si lo conseguí. Algunas pensarán que este artículo demuestra mi incapacidad para lograrlo. Otras tendrán clarísimo el sentido inmediato del mismo. Y unas pocas, las que mejor me conocen, saben perfectamente que ni una cosa ni la otra sino justamente lo contrario, transversalmente lo complementario y frontalmente piensen lo que quieran, pero no proyecten sus visiones personales sobre este ejercicio de libertad subjetiva y objetiva responsabilidad.

Y hablando de objetiva responsabilidad ya trataremos el tema de la “ciudad de la FP” que parece haber salido de algún recoveco poco ventilado de la Delegación del Gobierno o así se nos antoja a algunas.

Concluiré con una frase atribuida a Hans Christian Andersen: “Ser útil para el mundo es la única forma de ser feliz” (espero no tener que recordar a alguno, y no estoy pensando en la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional, un cuentecito maravilloso del mismo autor del aforismo, “El traje nuevo del emperador”), y con dos proverbios árabes:

- “Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría”.

- “Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego”.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas