CRISIS POLITICA

Ocultando sus responsabilidades

Nicolás Poveda | Jueves 07 de enero de 2021
Hace unos cuantos años, estábamos gobernados por una persona, que ha sido reproche constante de la autollamada izquierda española, persona a la que se ha desenterrado, enterrado y puesto en tela de juicio su patrimonio. Esta persona conocida como Franco, solo respondía de sus actos “ante Dios y ante la Historia”, como recogía el Decreto de 20 de Abril de 1.937, llamado de Unificación, y se mantuvo tal privilegio hasta el 20 de Noviembre de 1.975 fecha de su fallecimiento.

El contenido de esta responsabilidad alcanzaba a sus datos personales y públicos de todo tipo, incluido sus movimientos, que eran sagrados y secretos para los españoles, sin otra finalidad que la de evitar, no ya problemas de seguridad, sino cualquier tipo de problema por si una actuación había sido realizada fuera de Ley.

Tal principio de responder solo ante Dios y ante la Historia, era el colmo supremo de la inviolabilidad del político de turno, y aquellos españoles ingenuos que nos creímos que los políticos con la entrada en vigor de la Constitución Española de 1.978, habían cambiado de forma de actuar, y que su actividad iba a ser del conocimiento general, para así saber lo que habían hecho, y valorarlo según nuestro criterio, y si lo hecho se correspondía con los límites legales que a todos nos afectan por igual (art.º 9 de la C.E.) que expresamente cita como sometidos al mandato de la Ley y la Constitución a los españoles y a los poderes públicos, algo se hizo en ese sentido al principio pero después se ha visto que no se cumple a sabiendas por estos personajes entre los cuales se encuentra nuestra casta política actualmente gobernante.

En los últimos tiempos estamos viendo que efectivamente como antes he indicado, éramos unos ilusos, ya que para ellos la transparencia no existe, ni el dar cuenta de lo que hacen, ni de los bienes públicos que utilizan.

No se puede hablar de razones de seguridad, ya que no se trata de adelantar algo que vaya a hacer el político de turno, y que podría poner en guardia a algún contrario, sino en comunicar debidamente lo que ya ha pasado, lo que ha hecho y como lo ha hecho, son datos que no puede afectar lógicamente a su seguridad en ningún caso, no tienen razón para ello de ningún modo.

Acabamos de presenciar como el tantas veces citado, ocupante de la Moncloa, se niega a dar al organismo público que controla la transparencia, los datos correspondientes a los viajes que ha realizado, utilizando un bien público de todos los españoles como es el avión Falcon y quien ha sido su o sus usuarios.

Sabemos que lo utilizo en primer lugar para ir a un concierto con su señora a Castellón, ahorrándose viaje y molestias, y se supo porque fue el primero y era novato, y ante el revuelo que se formó tomo la decisión fascista de proteger al Jefe, ocultando cualquier clase de viaje y quienes eran los ocupantes. Y así si no los conocemos, no podremos valorar si es cierto que el confinamiento primero que sufrimos, su familia lo paso en Doñana a donde se desplazaba periódicamente en el avión o en helicóptero, con lo que ello representa de saltarse la Ley del confinamiento, que claro está, afectaba solo a los demás, y al no saberse nadie lo puede probar.

Tampoco sabremos quienes se desplazaron a Doñana o a Lanzarote en el avión en verano, si eran sus amigos y compañeros de equipo de baloncesto y tampoco sabremos cuantos estuvieron viviendo a cuerpo de rey en las instalaciones del parque, ni quien corrió con los gastos, si el, ellos, o Vd y yo y los que somos como Vd. y yo, que es lo más seguro.


Así se evita el conocimiento de las ilegalidades que se cometen, y los abusos que se perpetran contra nuestras personas y patrimonio.

Pero esto no es solo exclusivo del monclovita, sino que también afecta a otros miembros del gobierno que no gobierna.

Tenemos a una vicepresidente que durante la cuarentena se hospeda en el Sanatorio Ruber, en una habitación con sala de visitas, vamos como los que estaban en La Paz, quien lo ha pagado, la seguridad social o un seguro propio, puesto que la seguridad social es de todos y la pagamos todos, o ha pagado algo ella.

Otro vicepresidente se apunta a un viaje a Latinoamérica, para tener sus contactos particulares o de partido, sin perjuicio de que asistiera a algún evento.

Incluso el llamado Ábalos, con eso de ir a Canarias a ver a los inmigrantes, se lleva toda la familia, y se hospeda en un hotel de lujo, sin que sepamos quien pago el viaje ni la estancia y gastos.

Y, ya para acabar por ahora, la Ministra de Asuntos Exteriores. Porque hemos sabido que tenemos ministra de eso, hay muchos que no saben siquiera su nombre, la mayoría de los españoles, prueba evidente de la actividad que desarrolla, en un momento tan convulso como el actual a nivel internacional, no apareció en el portazo de los marroquíes a los españoles por lo del Sahara, boicot perfecto al gobierno del que es parte del vicepresidente galapaguino.

Pues bien, el monclovita ha sido condenado por un Juzgado a que aporte los datos de los vuelos del Falcon, a lo que está obligado por la Ley, y no solo no los entrega, ni acata la sentencia, sino que la recurre, a ver si hay suerte y otro Tribunal le exime de esa obligación. Es cierto que cualquier español tiene derecho a recurrir una decisión judicial conforme a la Ley, pero también es cierto que la transparencia es de una evidencia tal que no puede ser contestada por mucho cargo que tengas, ni puedes acogerte a un recurso legal con la sola esperanza, no de que se aplique la Ley, sino a ver si suena la flauta por casualidad y te ahorras la vergüenza de la que carece.

Lo de la ministra de Asuntos exteriores, consiste en negarse a entregar la agenda de sus actividades hechas, y también se niega, muchos pensamos que, para qué va a dar un libro en blanco ya que no parece haya hecho nada fuera de su despacho o Moncloa.

Estamos pues, por razón de esta actuación de la casta gobernante en la mayor de las oscuridades, al ocultársenos datos, que tenemos el derecho a conocer. Derecho como al fin ha sucedido con la lista del Comité de expertos del televisivo Simón, y que han resultado ser los miembros de su oficina pública, y un extraño eso sí.

Como venimos sosteniendo carecen de dignidad y de la vergüenza precisa para ser gobernante de algo, y no actuar como lo hacía en su momento aquel al que tanto critican y maldicen, pero sin embargo ellos hacen lo mismo sin el menor rubor, faltaría más, siendo ellos quienes son, unos a los que eligió el pueblo, bueno el pueblo no, los pactos de los políticos elegidos por el pueblo, pero sin que el pueblo se pronunciarse sobre tal contubernio, pero todo vale.

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