CLAVES

Las vacunas, genocidas, siempre con el letal mercurio

Luys Coleto | Miércoles 02 de diciembre de 2020
Antaño, vacunas, ineficientes y destrozo de la salud. Control social. Hogaño, transhumanismo y genocidio. Y más control social.

FARMAFIA, colosales e inmorales beneficios

Póker de excelentes documentales contra el espanto de las vacunas. La verdad oculta, La epidemia silenciosa, Vacunados (producido por Robert de Niro) y DTP La ruleta de la vacunación.

Hoy, repóker. Trace Amounts.

Este magnífico documental, 2014, de Eric Gladen, desatasca definitivamente el "inmortal” interrogante sobre la toxicidad de las vacunas, mercurio mediante, impúdica aberración impuesta por los multimillonarios propietarios de los “productos de salud”, y que les permite continuar con su repulsivo negocio sin enfrentarse a muy graves crímenes contra humanidad, manteniendo a la población engañada y enfrentada, mientras consiguen ciclópeo e inmoral beneficio pecuniario. Lo habitual de la FARMAFIA manejada por el genocida Gates.

Mercurio en las vacunas

Después de recuperarse de una devastadora enfermedad, Eric Gladen dejaría su carrera, se mudaría y viajaría por Estados Unidos durante años tratando de reconstruir una de las mayores epidemias infantiles de todos los tiempos. Uno de los más grandes (y ocultados) debates médicos de todos los tiempos, la pregunta de si las vacunas de la más temprana niñez están causando o no autismo.

Pero Gladen no se ciñó a las vacunas. Se centró en algo que no pertenece a las vacunas ni debiese estar cerca de ellas: el mercurio. Y Trace Amounts examina la génesis de la utilización del mercurio en la medicina y expone la criminal avidez monetaria en que se basa la decisión de mantenerlo en las vacunas desde hace ya varios decenios.

Mercurio, el visto el horror

Desde el denominado "síndrome del sombrerero loco" a finales del siglo XIX al “incidente” de briznas contaminadas en Iraq a inicios de los setenta, pasando por la "enfermedad rosada" durante la primera mitad de los años veinte, los seres humanos han verificado una y otra vez los peligrosísimos perjuicios neurológicos y físicos que el mercurio suele provocar.

Tras ver el prodigioso docu de Gladen, mirarán a sus hijos. Llevan atroz carga de mercurio en su cuerpo. Una pena. En fin.

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