Los investigadores creen que el avión pudo desintegrarse antes de estrellarse en Florida. Tras despegar de Austin, la tripulación informó de hielo y turbulencia moderada y pidió ascender a 37.000 pies; menos de 30 segundos después, el avión comenzó a descender y emitió una llamada de emergencia. La NTSB considera que el hielo y la turbulencia fueron factores, pero aún investiga la causa probable del accidente, en el que murieron todos los ocupantes.
Los investigadores estudian si el avión pudo desintegrarse antes de estrellarse en Florida. Tras despegar de Austin, la tripulación comunicó al control aéreo que encontraba hielo y turbulencia moderada.
Según Tom Chapman, miembro de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), menos de 30 segundos después el avión comenzó a descender y la tripulación emitió una llamada de socorro. La transmisión posterior se volvió ininteligible, añadió Chapman, quien confirmó que todos los ocupantes murieron.
La NTSB señaló que el hielo y la turbulencia fueron factores en el accidente, pero indicó que determinar su causa probable requerirá una investigación prolongada. En la zona se habían reportado tormentas eléctricas en ese momento.
Las autoridades también tratan de averiguar si había una grabadora de voz de cabina a bordo y si es posible recuperarla.
La investigación cuenta con la colaboración de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, representantes de Learjet, meteorólogos y especialistas en control del tráfico aéreo.
Timothy Monville, investigador de seguridad aérea de la junta, afirmó que recuperar los restos del avión del cráter formado en la calzada será un desafío considerable.