El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha compartido detalles sobre las recientes conversaciones en Moscú con los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. Las discusiones se centraron en la postura del expresidente estadounidense respecto a Ucrania, destacando su rechazo al ingreso de Kiev en la OTAN y el reconocimiento de las realidades territoriales actuales. Lavrov enfatizó que estos puntos son fundamentales para avanzar en el diálogo entre Rusia y Estados Unidos. Además, mencionó que la situación en Ucrania no solo involucra territorios, sino también a personas afectadas por el conflicto desde 2014.
Las recientes conversaciones en Moscú entre los enviados de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, se centraron en la postura del presidente Donald Trump respecto a Ucrania. Según el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, esta postura se fundamenta en dos pilares: el rechazo rotundo a que Kiev ingrese a la OTAN y el reconocimiento de las realidades territoriales actuales.
En declaraciones realizadas durante un programa de televisión local, Lavrov recordó que Trump había afirmado tras su cumbre con Vladímir Putin en Anchorage (Alaska) en agosto de 2025 que «ni siquiera se intente arrastrar a Ucrania a la Alianza del Atlántico Norte», subrayando que «la cuestión está cerrada y no hay que intentar volver a tocarla».
El canciller ruso destacó que las realidades sobre el terreno reconocidas por Trump y su equipo están relacionadas con la opinión expresada por los ciudadanos en los referéndums de Crimea y las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, así como en las provincias de Zaporozhie y Jersón. Lavrov afirmó que este enfoque genera «una respuesta positiva» y una disposición a continuar el diálogo.
«Reconocen estos aspectos fundamentales y, partiendo de ellos, intentan ser útiles. Y creo que eso merece apoyo», enfatizó el ministro. Además, al referirse a los avances territoriales rusos en el conflicto con Ucrania, Lavrov aclaró que «no se trata de territorios, sino de realidades, de personas que fueron calificadas como ‘no humanos’, ‘criaturas’ y ‘terroristas’ tras rechazar el golpe de Estado» ocurrido en Kiev en febrero de 2014.
Lavrov también recordó cómo los golpistas utilizaron fuerza militar contra estos ciudadanos, lo cual contraviene el derecho humanitario internacional. A pesar del interés mediático por los detalles de las negociaciones, el ministro se mostró reacio a revelar información adicional. «No quiero parecerme a aquellos que ahora empiezan a especular sobre qué es lo que trajeron a Moscú y qué es lo que el señor Witkoff y el señor Kushner se llevaron después a Kiev», expresó.