El jurado que evalúa la responsabilidad penal de Lindsay Clancy por el asesinato de sus tres hijos en Massachusetts no ha alcanzado un veredicto unánime tras cuatro días de deliberaciones. Este caso, que ha reavivado el debate sobre la salud mental materna y la psicosis posparto, involucra acusaciones de estrangulamiento y una defensa que alega enfermedad mental. La juez William Sullivan ha instado al jurado a reconsiderar sus posiciones para evitar la nulidad del juicio. Mientras tanto, Clancy recibe un masivo apoyo público, con manifestaciones y campañas de recaudación de fondos para su familia.
El jurado que evalúa la responsabilidad penal de Lindsay Clancy en el asesinato de sus tres hijos en 2023, en Massachusetts, se encuentra estancado. Tras casi cuatro días de deliberaciones, aún no han logrado alcanzar un veredicto unánime. Este caso ha reavivado el debate sobre la salud mental materna y la psicosis posparto en Estados Unidos.
El juez William Sullivan ha instado a los miembros del jurado a retomar sus deliberaciones bajo la directriz conocida como instrucción Tuey-Rodriguez. Esta orden les pide que consideren que ningún otro jurado podría estar mejor preparado para llegar a un acuerdo y que deben examinar con detenimiento las opiniones de sus compañeros.
Si el jurado continúa sin poder llegar a un consenso tras estas nuevas deliberaciones, lo que algunos llaman una ‘instrucción explosiva’, el magistrado podría declarar la nulidad del juicio.
Lindsay Clancy, exenfermera de sala de partos, enfrenta acusaciones por estrangular a sus hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, utilizando bandas de ejercicio. Después del crimen, Clancy se lanzó desde una ventana del segundo piso de su casa, quedando paralizada de la cintura hacia abajo.
La defensa argumenta que Clancy no niega los asesinatos pero sostiene que estos fueron consecuencia de una psicosis posparto. Un testigo reveló que ella le había contado a su esposo que una “voz masculina” le ordenó matar a los niños y suicidarse. Un psicólogo forense describió el acto como un “filicidio altruista”, citando palabras de Clancy mientras cometía los crímenes: “Ve a Dios, bebé. Ve a Dios”.
Por su parte, la Fiscalía busca cuestionar la narrativa de que los asesinatos fueron exclusivamente resultado de su enfermedad mental. Entre las pruebas presentadas se encuentran búsquedas en Internet relacionadas con métodos de suicidio y tratamientos psiquiátricos.
Cientos de mujeres se han reunido en las afueras del juzgado en Plymouth, Massachusetts, para brindar apoyo a Clancy. “Cualquiera de nosotras que haya lidiado con problemas de salud mental sabe que cualquiera podría estar en su lugar”, declaró Renee Kimball, organizadora principal de la manifestación.
Además, se ha lanzado una campaña en GoFundMe, destinada a apoyar a los padres de Clancy. Hasta ahora ha recaudado más de un millón de dólares con el objetivo de alcanzar dos millones.