El 22 de julio de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido anunció la retirada temporal de su personal diplomático en Irán debido a la creciente inseguridad provocada por los ataques aéreos estadounidenses, que ya llevaban 12 días. La embajada británica en Teherán continuará operando de forma remota, pero no podrá ofrecer asistencia consular presencial. Se advierte a los ciudadanos británicos sobre el alto riesgo de arresto y detención en Irán. Los ataques aéreos de EE. UU. han estado dirigidos a infraestructuras militares iraníes, lo que ha llevado a un aumento en las tensiones regionales. Además, se han reportado amenazas de los rebeldes hutíes en Yemen hacia rutas energéticas clave. La situación podría deteriorarse rápidamente, lo que genera preocupaciones sobre una escalada mayor en el conflicto.
El Foreign, Commonwealth and Development Office (FCDO) del Reino Unido anunció el retiro temporal de todo su personal en Irán el 22 de julio, debido a la persistente situación de seguridad mientras los ataques aéreos estadounidenses continuaban por duodécimo día consecutivo. La embajada británica en Teherán seguirá operando de manera remota, aunque el FCDO advirtió que no se podrá ofrecer asistencia consular presencial.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con llevar a cabo más ataques sobre instalaciones nucleares iraníes, incluyendo el sitio de Pickaxe Mountain, según informaron fuentes oficiales.
En su comunicado, el FCDO indicó: «Debido a la actual situación de seguridad, hemos tomado la medida preventiva de retirar temporalmente al personal británico de Irán. Nuestra embajada continúa operando de forma remota.» Además, el ministerio desaconseja cualquier viaje al país persa y aconseja a los ciudadanos británicos ya presentes que evalúen cuidadosamente los riesgos de permanecer en Irán.
Los ciudadanos británicos y los binacionales britano-iraníes enfrentan un “muy alto riesgo” de arresto y detención, según el FCDO. Las autoridades han señalado que simplemente poseer un pasaporte británico o tener conexiones percibidas con el Reino Unido podría ser motivo suficiente para la detención por parte de las autoridades iraníes. Se advirtió también que el apoyo del gobierno británico para sus ciudadanos en Irán es “extremadamente limitado”.
Desde el 8 de julio, Estados Unidos ha llevado a cabo ataques aéreos masivos en Irán, enfocándose en infraestructura militar y alcanzando un puente que conecta las ciudades de Roudan y Bandar Abbas. El Comando Central estadounidense informó que los ataques estaban dirigidos a centros de mando y control, sitios de lanzamiento de misiles y drones, así como defensas aéreas para "degradar aún más las capacidades militares iraníes."
Ghalibaf advirtió que si no se garantiza la seguridad de Irán, ninguna infraestructura estará segura. Además, enfatizó que la clave para la seguridad del estrecho de Ormuz radica en la ausencia de fuerzas estadounidenses. Trump ha amenazado con destruir un puente o planta eléctrica iraní cada vez que Teherán ataque un barco en dicho estrecho. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó a Teherán de no estar siendo "serio" en las negociaciones.
Cidadanos británicos en Oriente Medio han sido advertidos sobre posibles cancelaciones de vuelos y cierres periódicos del espacio aéreo. Los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen afirmaron haber atacado dos petroleros sauditas en el Mar Rojo, lo cual amenaza otra ruta energética vital a través del estrecho de Bab el-Mandeb. Se reporta que cinco petroleros cambiaron su rumbo en el Mar Rojo; tres cargados con petróleo saudita hacia China e India se vieron obligados a regresar.
Las fuerzas militares de Bahréin informaron sobre ataques iraníes dirigidos a civiles, mientras que sirenas sonaron en la ciudad oriental saudita Dammam. Por su parte, el ejército jordano reportó que seis misiles iraníes ingresaron a su espacio aéreo esta semana; cuatro fueron interceptados y dos cayeron en áreas remotas. Un buque también se incendió en el estrecho de Ormuz.
Mediadores han presentado una propuesta a Irán para un alto al fuego temporal destinado a reabrir el estrecho de Ormuz. Sin embargo, funcionarios británicos advierten sobre el riesgo potencial de nuevos ataques y una “escalada imprevista” en toda la región.
El FCDO aconsejó evitar instalaciones militares y mantener bajo revisión los planes de salida. Observadores han notado un patrón histórico de reticencia para negociar; como documentó Noam Chomsky en conflictos anteriores: «El temor a que las sanciones pudieran haber funcionado animó la negativa de Washington a probar ofertas iraquíes». Actualmente, funcionarios británicos advierten que la situación podría deteriorarse rápidamente.