El Gobierno de Brasil ha convocado a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, en respuesta a los insultos del presidente argentino, Javier Milei, hacia Luiz Inácio Lula da Silva. La decisión fue tomada por el canciller Mauro Vieira tras conocer las declaraciones de Milei durante un evento en São Paulo, donde criticó la gestión de Lula y descalificó al juez Alexandre de Moraes. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil calificó los comentarios como una falta de respeto inaceptable. Bitelli regresará a Brasilia para discutir la situación y se considera la posibilidad de convocar al embajador argentino para obtener explicaciones.
El Gobierno de Brasil ha decidido llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, como respuesta a los insultos proferidos por el presidente argentino, Javier Milei, hacia su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Según informa O Globo, la decisión fue tomada por el canciller Mauro Vieira, quien se enteró de las declaraciones durante un vuelo de regreso a Brasil.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil ha calificado las palabras de Milei como una «afrenta» y una inaceptable falta de respeto hacia el presidente Lula, el Poder Judicial y el pueblo brasileño. Este incidente ha generado un aumento en las tensiones diplomáticas entre ambos países.
Bitelli regresará a Brasilia el 27 de julio para mantener una reunión urgente con Vieira. Ante la escalada en las relaciones diplomáticas, el gobierno brasileño no descarta convocar al embajador argentino en Brasil para exigir explicaciones formales sobre los comentarios realizados por Milei.
La controversia surgió durante un evento celebrado en São Paulo este sábado, donde se oficializó la candidatura presidencial del derechista Flávio Bolsonaro. En su discurso, Milei criticó duramente la gestión de Lula, acusándolo de llevar a Brasil hacia una inminente «crisis de deuda» y expresando su deseo de que «pague perdiendo en las urnas en octubre».
La tensión alcanzó su punto álgido cuando Milei se refirió al juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, llamándolo «basura calva». Este comentario se produjo tras la decisión del juez de impedir que Milei visitara al expresidente Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple arresto domiciliario tras ser acusado de intento de golpe de Estado.
Este intercambio verbal no solo refleja las diferencias políticas entre Argentina y Brasil, sino que también pone en evidencia un clima cada vez más hostil entre los líderes sudamericanos.