La Comisión Federal de Comercio (FTC) ha intensificado la aplicación de las normas sobre el etiquetado "Hecho en EE. UU.", buscando proteger a los fabricantes y consumidores estadounidenses. El presidente de la FTC, Andrew Ferguson, afirmó que la administración Trump está adoptando medidas agresivas para garantizar que los productos comercializados como nacionales cumplan con estándares estrictos. Según la política de la FTC, los productos deben ser "total o casi totalmente" fabricados en Estados Unidos, y los infractores pueden enfrentar sanciones significativas. La FTC ya ha alcanzado acuerdos por miles de dólares con empresas que etiquetaron incorrectamente productos como hechos en EE. UU., lo que refleja un esfuerzo más amplio por promover la fabricación nacional y combatir el etiquetado engañoso.
La Comisión Federal de Comercio (FTC) ha intensificado sus esfuerzos para hacer cumplir las normas relacionadas con el etiquetado «Hecho en EE. UU.». Según declaraciones oficiales, el presidente de la FTC, Andrew Ferguson, afirmó que la administración Trump está adoptando medidas «sin precedentes» para proteger tanto a los fabricantes estadounidenses como a los consumidores. Las acciones de la comisión buscan garantizar que los productos comercializados como producidos en el país cumplan con estándares específicos.
Ferguson destacó que «el presidente ha ordenado al gobierno federal centrarse en asegurar que las empresas que afirman fabricar productos en América realmente lo hagan». Además, mencionó que hay evidencia de que los consumidores están dispuestos a pagar más por productos fabricados en EE. UU.
De acuerdo con la política de la FTC, los productos etiquetados como «Hecho en EE. UU.» deben ser «total o prácticamente» fabricados en el país. Esto implica que tanto el ensamblaje final como todos los procesos significativos de fabricación deben llevarse a cabo dentro del territorio estadounidense. Los infractores pueden enfrentar acciones civiles que resulten en acuerdos económicos que asciendan a cientos de miles de dólares.
Las agencias gubernamentales exigen la inclusión de ciertas etiquetas o marcas en los productos destinados al mercado consumidor, ya sean manufacturados en grandes cantidades o elaborados a mano para ventas limitadas. Esta normativa se encuentra dentro del marco regulatorio más amplio del cual forma parte la FTC.
Recientemente, la FTC alcanzó un acuerdo de $167,743 con Americana Liberty LLC y Three Nations LLC por componentes importados de banderas estadounidenses. La agencia alegó que estas compañías vendieron banderas marcadas como «Hecho en EE. UU.» a pesar de contener «componentes extranjeros significativos o esenciales» provenientes de China. En otro caso, TouchTunes Music Company pagó una multa de $625,000 por comercializar erróneamente tableros electrónicos dardos como fabricados en EE. UU.
La FTC tiende a enfocarse en empresas más pequeñas con recursos limitados para establecer precedentes legales sin incurrir en costos significativos para sí misma. Este enfoque ha suscitado críticas entre algunos observadores que consideran que la estrategia es excesivamente severa.
«Queremos que la parte manufacturera de la economía prospere», afirmó Ferguson. Subrayó que hay pruebas de que los consumidores estadounidenses están dispuestos a pagar más por productos genuinamente fabricados en el país. Sus comentarios reflejan el compromiso de la administración con la protección del consumo y el fomento de la manufactura nacional.
A pesar del apoyo hacia esta iniciativa, críticos han señalado que la FTC impone requisitos arbitrarios sobre las afirmaciones relacionadas con la salud, lo cual podría violar leyes federales. Aunque el cumplimiento del etiquetado «Hecho en EE. UU.» es un tema separado, refleja la amplia autoridad de la FTC sobre las normativas de etiquetado.
La campaña comenzó en abril de 2026 con una serie de acciones represivas anunciadas por la FTC. Las autoridades indicaron que estas medidas buscan proteger tanto a consumidores como a fabricantes frente al etiquetado engañoso. Esta intensificación del cumplimiento se produce dentro del marco más amplio promovido por la administración Trump para impulsar la manufactura estadounidense.
Las propuestas para reformar las agencias regulatorias federales incluyen legislación que exigiría que cada regulación sea aprobada por el Congreso para mantener su fuerza legal. Si se implementan tales medidas, podrían limitar la capacidad de la FTC para hacer cumplir unilateralmente estándares de etiquetado. La actual campaña resalta las tensiones persistentes entre supervisión federal y prácticas comerciales.
Las prácticas publicitarias engañosas han sido una preocupación constante para los reguladores; algunos mercadólogos utilizan páginas falsas para confundir a los consumidores, según una investigación realizada por el Consumer Wellness Center.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Acuerdo con Americana Liberty LLC y Three Nations LLC | $167,743 |
| Penalización a TouchTunes Music Company | $625,000 |