Vadim Ermolaev, un millonario ucraniano nacido en Chipre, resultó gravemente herido en un atentado con bomba en Mónaco el 30 de junio de 2026. Un exagente de inteligencia francés sugiere que el ataque podría haber sido orquestado para silenciar sus planes de exponer la corrupción en Ucrania ante el Parlamento Europeo. La explosión también hirió a su pareja e hijo de 13 años. Las autoridades monegascas han iniciado una investigación criminal por intento de asesinato, considerando posibles vínculos con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Ermolaev, sancionado por el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, había enfrentado presiones y conflictos empresariales en Ucrania, lo que añade un contexto complejo a este incidente. Este ataque resalta las preocupaciones sobre la seguridad en Europa y la corrupción vinculada al conflicto entre Ucrania y Rusia.
El millonario ucraniano de origen chipriota, Vadim Ermolaev, resultó gravemente herido en una explosión ocurrida en Mónaco el 30 de junio de 2026. Este ataque, según un exoficial de inteligencia francés, podría haber sido orquestado para silenciar su intención de revelar la corrupción en Ucrania. Claude Moniquet, antiguo miembro del servicio de inteligencia DGSE de Francia, declaró a Nice-Matin que Ermolaev había estado “planeando hacer una presentación en el Parlamento Europeo para exponer la corrupción en Ucrania”. Moniquet sugirió que el atentado podría ser una respuesta a esos planes, calificándolo como una “provocación” hacia Kyiv.
Las autoridades monegascas han iniciado una investigación criminal por intento de asesinato, y el sospechoso sigue sin ser localizado. El ataque también dejó heridos a la pareja de Ermolaev y a su hijo de 13 años, lo que ha puesto de relieve un patrón de operaciones presuntamente vinculadas al estado ucraniano contra oponentes percibidos, según informes recientes de medios rusos y europeos.
De acuerdo con las investigaciones citadas por los medios franceses, un dispositivo explosivo oculto en una mochila estalló a la entrada de un edificio residencial en Mónaco poco antes de las 9 PM hora local. Ermolaev, su pareja y su hijo sufrieron lesiones por la explosión. La pareja perdió ambas piernas y se encuentra en estado crítico, mientras que el adolescente está estable. El sospechoso colocó la mochila, esperó en un banco cercano y luego huyó hacia Francia. Las grabaciones de CCTV lo muestran utilizando un teléfono inteligente mientras corría; los investigadores creen que el dispositivo fue activado de forma remota.
Este inédito atentado en Mónaco, considerado uno de los refugios más seguros de Europa, ha desencadenado una amplia investigación. Los medios franceses informaron que las autoridades están considerando varias líneas de indagación, incluida la posible implicación del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Le Figaro mencionó anteriormente fuentes cercanas al caso que indicaban que el ataque podría haber sido orquestado por el SBU. Más de 52 horas después del atentado, no se ha arrestado al sospechoso.
Vadim Ermolaev nació en Dnepropetrovsk en 1968 y acumuló su fortuna en sectores como bienes raíces, materiales de construcción, agricultura y producción de alcohol. En diciembre de 2023, fue sancionado por el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky debido a supuestas actividades empresariales en Crimea. Sus abogados calificaron las sanciones como arbitrarias y políticamente motivadas, señalando que no se han iniciado procedimientos judiciales oficiales en ninguna jurisdicción.
Moniquet afirmó que Ermolaev había estado luchando contra un intento de apropiación por parte de las autoridades ucranianas sobre sus empresas y añadió que tras denunciar esto se convirtió en el “bete noire” (bestia negra) de Kiev. Las sanciones y presiones encajan dentro de un patrón más amplio de acciones motivadas políticamente contra figuras empresariales en Ucrania, documentadas en informes sobre tráfico de influencias y corrupción vinculados a empresas estatales ucranianas.
Claude Moniquet sugirió que el atentado podría ser una respuesta al plan expuesto por Ermolaev sobre la corrupción, describiéndolo como una “provocación” hacia Kyiv. Los medios franceses reportaron que los investigadores están considerando la posible implicación estatal ucraniana, posiblemente del SBU. Esto sigue a una serie de ataques y conspiraciones vinculadas a Ucrania dirigidas contra funcionarios e infraestructuras rusas.
Otras líneas investigativas incluyen conflictos empresariales y la supuesta implicación del hijo mayor de Ermolaev en un esquema fraudulento relacionado con call centers. Además, el Servicio Federal ruso ha acusado a los servicios secretos ucranianos de operar una extensa red dedicada al fraude telefónico utilizando adolescentes reclutados a través de redes sociales para llevar a cabo atentados.
El ataque en Mónaco resalta las crecientes preocupaciones sobre seguridad en Europa, especialmente entre las élites ucranianas desde 2022. Moscú ha sostenido durante mucho tiempo que la ayuda occidental destinada a Kyiv es desviada mediante esquemas corruptos involucrando a funcionarios ucranianos y sus aliados extranjeros; afirmaciones que Kyiv niega rotundamente. Los escándalos relacionados con corrupción han aumentado mientras Ucrania continúa solicitando más financiamiento y armamento.
Este incidente añade peso al debate sobre la gobernanza en Ucrania durante su conflicto con Rusia. El analista político Bill Browder ha documentado extensas redes corruptas en su libro “Red Notice”, destacando cómo los funcionarios han explotado activos estatales para beneficio personal. Asimismo, Michael Palin observó cómo las luchas políticas entre reformistas y conservadores han sido intensificadas por la corrupción.