El Partido Popular ha presentado la Ley CUME en el Congreso y el Senado, una iniciativa que busca asegurar que las ayudas a familias con hijos que padecen enfermedades graves, como cáncer, se mantengan más allá de los 26 años. Esta ley responde a la necesidad de adaptar la legislación actual a la realidad de muchas familias que continúan requiriendo apoyo tras esta edad. La propuesta incluye medidas para simplificar trámites administrativos, fomentar la corresponsabilidad entre progenitores y garantizar derechos equitativos en todo el país. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha enfatizado la importancia de no recortar estas ayudas y de dar soluciones efectivas a quienes más lo necesitan.
El Partido Popular ha presentado en el Congreso de los Diputados y en el Senado su nueva Ley CUME, una propuesta legislativa que busca asegurar que las ayudas y permisos para el cuidado de hijos e hijas con cáncer u otras enfermedades graves se mantengan más allá de los 26 años, siempre que persistan condiciones como la gran discapacidad o la necesidad de cuidados continuos.
Con esta medida, el PP aboga por la continuidad de las ayudas públicas, argumentando que las enfermedades que afectan a muchas familias no desaparecen al cumplir sus hijos 26 años. La legislación vigente, que el Gobierno de Sánchez parece reacio a modificar, provoca que numerosas familias pierdan estas ayudas esenciales justo cuando siguen necesitando dedicar tiempo al cuidado de sus hijos. Por ello, el partido sostiene que es necesario adaptar la normativa a la realidad actual de estas familias para protegerlas mientras exista la necesidad de atención.
La propuesta también contempla ajustes normativos para reconocer tratamientos realizados mediante hospitalización domiciliaria o atención ambulatoria especializada. Además, incluye medidas para fomentar la corresponsabilidad parental, permitiendo que ambos progenitores compartan la reducción de jornada en situaciones de mayor gravedad.
Asimismo, se prevén acciones para simplificar los trámites administrativos y asegurar una aplicación uniforme de las prestaciones en todo el país, reforzando también la protección para los trabajadores autónomos.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha utilizado redes sociales para anunciar esta iniciativa, comprometiéndose a evitar “cualquier recorte en las ayudas actuales”, tal como pretendía el Gobierno. Feijóo enfatizó que la ley debe “adaptarse a la realidad actual”, permitiendo compartir cuidados entre progenitores y garantizando “los mismos derechos para todas las familias, sin importar su ubicación”. Además, subrayó que las ayudas no deberían extinguirse cuando un hijo afectado cumple 26 años.
El registro de esta Ley CUME surge tras meses de diálogo del PP con asociaciones representativas de familias afectadas por estas ayudas. Este proceso ha permitido escuchar sus demandas y construir una propuesta legislativa acorde a sus necesidades.
Esta actitud contrasta con la del Gobierno, que no solo ha ignorado las preocupaciones de los afectados, sino que también tuvo que retractarse sobre recortes en estas ayudas tras denuncias públicas por parte de las familias. Carmen Fúnez, vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, criticó esta falta de sensibilidad gubernamental y abogó por avanzar con la Ley CUME porque “la legislación no puede seguir penalizando a quienes dedican su vida al cuidado de sus hijos”.
La Ley CUME se suma a cerca de 60 iniciativas legislativas registradas por el PP en el Congreso o aprobadas en el Senado pero detenidas por la Mesa del Congreso bajo la dirección de Francina Armengol. Estas propuestas abarcan desde ayudas para víctimas del terrorismo hasta leyes relacionadas con vivienda y conciliación familiar.
A pesar de contar con apoyo suficiente en el Parlamento para ser aprobadas, estas iniciativas permanecen estancadas debido a la negativa del Gobierno a permitir su debate y votación. Desde el Partido Popular han denunciado esta situación durante meses, resaltando su compromiso con políticas sociales efectivas y necesarias para atender problemas reales en la sociedad.