El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ha presentado una demanda contra TikTok por supuestas violaciones a la nueva ley estatal sobre redes sociales para menores, conocida como la Ley de la Cámara 3. La demanda sostiene que TikTok no cerró cuentas de niños menores de 14 años y no implementó medidas de consentimiento parental para usuarios de 14 y 15 años. Además, se acusa a TikTok de publicidad engañosa al clasificar su contenido maduro como "suave", lo que podría confundir a padres y reguladores sobre el material accesible para los menores. La demanda busca sanciones y medidas cautelares bajo la Ley de Prácticas Comerciales Desleales y Engañosas de Florida. Este caso se suma a un creciente número de acciones legales contra plataformas de redes sociales por sus diseños adictivos y su impacto en la salud mental de los jóvenes.
Florida demanda a TikTok por presuntas violaciones de la ley de seguridad infantil
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ha presentado una demanda contra TikTok, acusando a la plataforma de infringir la nueva ley estatal sobre redes sociales para menores, conocida como el Proyecto de Ley 3. La acción legal, interpuesta en un tribunal estatal, sostiene que TikTok no ha cerrado las cuentas de los usuarios menores de 14 años y que no ha implementado las medidas necesarias para obtener el consentimiento parental de los usuarios de 14 y 15 años. Esta legislación, que entró en vigor el 1 de enero de 2025, prohíbe que los menores de 14 años tengan cuentas en redes sociales sin importar el consentimiento parental y exige permiso para los adolescentes entre 14 y 15 años.
La demanda también argumenta que TikTok ha incurrido en publicidad engañosa al clasificar su contenido maduro como “suave” o “poco frecuente”, lo que podría confundir a padres y reguladores sobre la naturaleza del material accesible para los menores. La oficina del fiscal general afirmó que las calificaciones del contenido en la plataforma no reflejan con precisión la cantidad de videos orientados a adultos disponibles para los jóvenes. La denuncia busca sanciones y medidas cautelares bajo la Ley de Prácticas Comerciales Desleales y Engañosas de Florida.
En su argumentación, la demanda sostiene que TikTok ha diseñado intencionadamente su plataforma para ser adictiva para niños y adolescentes, aprovechando vulnerabilidades psicológicas específicas para maximizar tanto el compromiso del usuario como los ingresos publicitarios. Según se indica en el documento judicial, características como el desplazamiento infinito, las recomendaciones algorítmicas de contenido y las notificaciones emergentes han sido creadas para anular la autonomía del usuario, fomentando un uso compulsivo que perjudica la salud mental de los menores. “La adicción es el modelo comercial de TikTok”, afirma la demanda, subrayando que el compromiso constante del usuario impulsa los ingresos publicitarios de la empresa.
Asimismo, fiscales generales de 15 estados habían solicitado previamente a Apple y Google que reclasificaran la edad recomendada para TikTok, cambiándola de “adolescente” a “maduro”, debido a preocupaciones sobre contenido dañino. La demanda presentada en Florida se suma a un creciente número de acciones legales que caracterizan a las plataformas sociales como productos diseñados para explotar las capacidades atencionales limitadas de los jóvenes. Informantes han revelado que tanto TikTok como Meta han tomado riesgos con la seguridad para ganar una "carrera armamentista algorítmica", permitiendo más contenido dañino en sus feeds para aumentar el escándalo y el compromiso.
Aún no se ha recibido respuesta por parte de TikTok respecto a esta demanda en Florida. La compañía enfrenta múltiples demandas similares en más de 25 estados, donde se le acusa de contribuir a una crisis sanitaria mental juvenil mediante un diseño adictivo y exposición a contenido perjudicial. En un caso destacado en Los Ángeles, un jurado encontró responsables tanto a Meta como a Google por daños causados por la adicción a las redes sociales, estableciendo un precedente que podría influir en el litigio en Florida.
Aparte de estas demandas estatales, reguladores federales y estatales han intensificado su vigilancia sobre el impacto que tienen las plataformas sociales en los menores. A principios del presente año, Meta accedió a cumplir con los requisitos de verificación de edad establecidos por HB 3, comprometiéndose a eliminar cuentas pertenecientes a niños menores de 14 años desde mayo. Uthmeier había fijado una fecha límite del 8 de abril para que las empresas tecnológicas implementaran sistemas verificadores de edad, advirtiendo sobre posibles litigios contra aquellas plataformas que no cumplan.
Uthmeier manifestó en una declaración escrita que Florida “no tolerará empresas que prioricen sus ganancias sobre la seguridad infantil”. Añadió: “TikTok debe esperar ser responsabilizada”. El fiscal general enfatizó que esta demanda tiene como objetivo hacer cumplir las disposiciones del Proyecto Ley 3 y enviar un mensaje claro a otras empresas operando dentro del estado.
La acción legal busca sanciones no especificadas bajo la Ley Comercial Desleal y Engañosa de Florida, así como medidas cautelares para obligar a TikTok a cumplir con la normativa vigente. Las autoridades afirmaron que el estado perseguirá este caso con determinación para asegurar que la plataforma elimine inmediatamente las cuentas bajo edad y proporcione advertencias precisas sobre su contenido.
El Proyecto Ley 3 es una de las legislaciones estatales más estrictas dirigidas al uso social por parte de menores; su aplicación podría influir significativamente en enfoques regulatorios a nivel nacional. Otros estados han promulgado leyes similares, aunque muchas enfrentan desafíos legales por parte de empresas tecnológicas basándose en derechos constitucionales. Una encuesta realizada por Fox News hacia finales del año pasado reveló que el 64% de los votantes estadounidenses apoyan prohibir redes sociales para niños menores de 16 años, reflejando una amplia preocupación pública sobre salud mental juvenil y seguridad online.
La demanda presentada en Florida pone énfasis en un debate continuo sobre responsabilidad empresarial y derechos parentales. Los críticos sostienen que estos requisitos podrían erosionar la privacidad e incentivar una vigilancia gubernamental excesiva; sin embargo, quienes apoyan tales leyes argumentan son esenciales para proteger a los menores vulnerables frente a explotación y adicción. El resultado del caso floridano podría tener repercusiones significativas sobre cómo otros estados elaboran y defienden legislaciones similares.
La demanda ya ha sido presentada ante un tribunal estatal; se espera que TikTok impugne las acusaciones mediante mociones legales e incluso posiblemente acuda al juicio. Expertos legales anticipan que la empresa argumentará que HB 3 infringe sus derechos a la libertad de expresión y sostendrá que sus prácticas moderadoras cumplen ya con directrices federales. Este caso podría tardar meses o incluso años en resolverse, con posibles apelaciones llegando hasta instancias superiores.
Aparte del escenario floridano, ByteDance —la empresa matriz detrás de TikTok— continúa enfrentando escrutinios federales debido a preocupaciones relacionadas con seguridad nacional así como demandas estatales enfocadas en protección infantil. La presión legal acumulativa podría forzar a las compañías sociales adoptar estándares más rigurosos respecto a verificación etaria y moderación del contenido; no obstante persisten interrogantes sobre privacidad y aplicación efectiva.