Un estudio clínico de la Universidad de Vanderbilt ha encontrado que los suplementos de magnesio pueden aumentar bacterias intestinales beneficiosas que producen vitamina D y podrían proteger contra el cáncer colorrectal. La investigación revela que el magnesio incrementa las bacterias Carnobacterium maltaromaticum y Faecalibacterium prausnitzii, que trabajan en conjunto para sintetizar vitamina D en el intestino y prevenir el desarrollo del cáncer. Los efectos protectores fueron más pronunciados en mujeres, posiblemente debido al papel del estrógeno en la absorción celular del magnesio. Además, se identificó un cuarto camino para la producción de vitamina D, donde las bacterias intestinales pueden sintetizarla localmente con un aporte adecuado de magnesio. Este hallazgo subraya la importancia del magnesio en la salud intestinal y su potencial en la reducción del riesgo de cáncer colorrectal, especialmente en individuos con una variante genética que afecta la regulación del magnesio.
Un reciente ensayo clínico realizado por la Universidad de Vanderbilt ha puesto de manifiesto que los suplementos de magnesio pueden potenciar las bacterias intestinales beneficiosas que producen vitamina D, lo cual podría ofrecer protección contra el cáncer colorrectal. Este estudio, publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, se presenta en un contexto donde las tasas de cáncer colorrectal están aumentando, especialmente entre adultos jóvenes.
Los investigadores llevaron a cabo un ensayo doble ciego y controlado con placebo para analizar el impacto de los suplementos de magnesio en el microbioma intestinal. Los participantes fueron asignados aleatoriamente según su genotipo TRPM7, que es fundamental para regular cómo el cuerpo maneja el magnesio y el calcio.
Los resultados revelaron que la suplementación con magnesio incrementó dos tipos de bacterias intestinales beneficiosas: Carnobacterium maltaromaticum y Faecalibacterium prausnitzii. Estas bacterias han demostrado trabajar en conjunto para sintetizar vitamina D directamente en el intestino e inhibir el desarrollo del cáncer colorrectal.
Las mujeres participantes mostraron efectos protectores más marcados. Los investigadores sugieren que esto podría deberse al papel del estrógeno, que facilita la transferencia de magnesio desde la circulación hacia las células.
De los 236 participantes con antecedentes de pólipos colorrectales, 124 se sometieron a colonoscopias tras completar el ensayo, con un seguimiento medio de 3.5 años. Se observó que una mayor abundancia de F. prausnitzii en la mucosa rectal se asociaba con un aumento casi tres veces mayor en el desarrollo de pólipos adicionales.
Aunque la mayoría de las personas obtienen vitamina D a través de la exposición solar, alimentos o suplementos, esta investigación sugiere que existe una cuarta vía: las bacterias intestinales pueden producir vitamina D por sí solas cuando cuentan con un aporte adecuado de magnesio.
«Nuestro estudio anterior mostró que la suplementación con magnesio aumentaba los niveles sanguíneos de vitamina D cuando estos eran bajos», afirmó Qi Dai, MD, Ph.D., profesor de Medicina en Vanderbilt. «El estudio actual revela que la suplementación también incrementa los microbios intestinales responsables de sintetizar vitamina D sin necesidad de luz solar y localmente inhibir el desarrollo del cáncer colorrectal».
Los beneficios fueron más pronunciados en aquellos individuos portadores de una variación genética específica que afecta cómo el cuerpo gestiona el magnesio. Entre los participantes con función adecuada del gen TRPM7, los suplementos aumentaron las bacterias beneficiosas; mientras que entre quienes tenían una función inadecuada del mismo, se observó una disminución de F. prausnitzii en la mucosa rectal.
Estos hallazgos sugieren que la suplementación con magnesio podría reducir el riesgo de cáncer colorrectal específicamente en individuos con función inadecuada del TRPM7.
El magnesio está presente en una variedad amplia de alimentos cotidianos. Las opciones más ricas incluyen verduras de hoja verde como espinacas y acelgas suizas, frutos secos y semillas como las pipas de calabaza y almendras, legumbres como frijoles negros y lentejas, granos enteros como quinoa y arroz integral, así como chocolate negro con al menos un 70% de cacao.
La deficiencia puede manifestarse a través de calambres musculares, fatiga, alteraciones del sueño o irritabilidad. Para aquellos interesados en suplementos, el bisglicinato de magnesio es una opción bien tolerada y fácilmente absorbida. Como siempre, es recomendable consultar a un médico antes de iniciar cualquier suplemento, especialmente si se está bajo tratamiento médico o se presentan problemas renales.
Cáncer colorrectal: No existe una solución única para su prevención. La investigación apunta cada vez más hacia múltiples factores interrelacionados —genética, dieta, salud intestinal y chequeos médicos regulares— trabajando conjuntamente. Este estudio añade una nueva dimensión: asegurar una ingesta adecuada de magnesio podría respaldar a las bacterias intestinales responsables por la producción local de vitamina D, ofreciendo así otra capa potencial de protección. Es un recordatorio adicional sobre la importancia este mineral ya sea a través de alimentos o suplementos.
Fuentes consultadas:
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 236 | Número total de participantes en el estudio que tenían antecedentes de pólipos colorrectales. |
| 124 | Número de participantes que se sometieron a colonoscopias después del ensayo con un seguimiento mediano de 3.5 años. |
| 3.5 años | Tiempo mediano de seguimiento para los participantes que se sometieron a colonoscopias. |
| 3 veces | Aumento en el riesgo de desarrollar pólipos adicionales asociado con una mayor abundancia de Faecalibacterium prausnitzii en la mucosa rectal. |