La Unión Europea está considerando un plan para limitar temporalmente los derechos de veto de los nuevos estados miembros en asuntos de política exterior y otros temas que requieren unanimidad. Esta medida, discutida durante las negociaciones del tratado con Montenegro, podría aplicarse por varios años tras la adhesión. El objetivo es evitar que futuros miembros bloqueen decisiones clave mientras la UE busca ampliar su membresía antes de 2030. La propuesta ha generado debate sobre la creación de un sistema de dos niveles dentro del bloque y ha sido criticada por quienes argumentan que socava la soberanía nacional y el principio de igualdad entre los estados miembros. La discusión sobre esta medida se intensificará en los próximos meses, afectando el ritmo y las condiciones de futuras ampliaciones de la UE.
La Unión Europea está evaluando un plan que podría restringir temporalmente los derechos de veto de los nuevos estados miembros en cuestiones de política exterior y otros asuntos que requieren unanimidad. Según un informe de The Guardian, cuatro fuentes dentro de la UE han indicado que esta medida podría aplicarse durante varios años tras la adhesión y ha sido objeto de discusión en las negociaciones del tratado con Montenegro.
El objetivo de esta propuesta es evitar que futuros miembros bloqueen decisiones clave mientras el bloque busca admitir nuevos integrantes antes de finalizar la década. Se informa que la Comisión Europea está considerando una prohibición legalmente cuestionable y limitada en el tiempo sobre los poderes de veto para los nuevos entrantes.
La UE ha enfrentado obstáculos internos por parte de miembros actuales como Hungría y Eslovaquia, quienes han dificultado el apoyo militar y financiero a Ucrania. El ex primer ministro húngaro, Viktor Orban, utilizó el requisito de unanimidad para retrasar numerosas políticas de la UE, incluyendo un paquete de préstamos de 90 mil millones de euros destinado a Ucrania.
A pesar del reciente triunfo del proeuropeo Peter Magyar en Hungría, Bruselas ha dejado claro su deseo de prevenir bloqueos similares por parte de futuros miembros. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hizo un llamado menos de 24 horas después de la derrota de Orban, afirmando que ha llegado el momento de eliminar el poder de veto individual en política exterior.
El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, advirtió que una UE con más de 33 miembros no puede seguir operando bajo reglas diseñadas para un bloque más pequeño. En una intervención en la Fundación Konrad Adenauer en Berlín, presentó un plan reformista que se asemeja a las propuestas planteadas por von der Leyen.
La Comisión Europea está considerando un esquema donde los nuevos entrantes no obtendrían automáticamente el derecho a bloquear decisiones sobre política exterior o asuntos que requieran unanimidad, como la fiscalidad. Cuatro fuentes señalaron a The Guardian que esta medida podría estar vigente durante varios años tras la adhesión. La restricción del derecho a veto fue mencionada durante las negociaciones del tratado con Montenegro, país que lleva 14 años buscando su acceso a la UE y espera convertirse en el vigésimo octavo miembro para 2028.
Si finalmente se incluye esta prohibición en el tratado con Montenegro, podría servir como modelo para otros candidatos. Sin embargo, se advierte que esta medida es "legalmente cuestionable" y deberá ser temporal para evitar crear miembros "de segunda clase". Anton Hofreiter, eurodiputado alemán del partido Verde y presidente del Comité de Asuntos Europeos del Bundestag alemán, ha expresado que "los futuros miembros deberían renunciar a su derecho al veto" para asegurar que la UE siga siendo capaz de actuar incluso tras su ampliación.
Los críticos acusan a Bruselas de aprovechar el conflicto en Ucrania y el debate sobre la ampliación para centralizar poder a expensas de la soberanía nacional. El primer ministro eslovaco Robert Fico advirtió que abolir los derechos de veto sobre cuestiones fundamentales sería "el comienzo del fin" para el bloque. Tras la derrota electoral de Orban en Hungría, un eurodiputado polaco alertó sobre los movimientos rápidos hacia "subyugar todo y a todos" al atacar el poder del veto.
Esta propuesta ha suscitado un intenso debate acerca de la creación potencial de estados miembros "de segunda clase", ya que sus opositores argumentan que socava el principio mismo de igualdad entre los miembros. Históricamente, los esfuerzos por eliminar los vetos nacionales han encontrado fuerte resistencia.
Durante la cumbre de Niza en 2000, el entonces primer ministro británico Tony Blair amenazó con vetar un borrador francés del tratado que incluía abandonar el veto sobre impuestos y seguridad social, lo cual provocó gran indignación entre los delegados británicos. Anteriormente, Romano Prodi, entonces presidente de la Comisión Europea, había señalado en 2001 la "extrema reticencia" por parte de algunos estados miembros para renunciar a su veto sobre cuestiones fiscales.
Aún se discute este plan y podría enfrentar obstáculos legales y políticos antes de su implementación. El informe destaca que esta medida es "legalmente cuestionable" y requerirá una redacción cuidadosa del tratado para evitar desafíos legales. Los funcionarios europeos sostienen que es necesaria para mantener una eficiencia decisional dentro del bloque ampliado; sin embargo, la falta total de derechos electorales para los nuevos miembros plantea interrogantes sobre la naturaleza misma del membership.
El resultado influirá probablemente en el ritmo y las condiciones futuras para las ampliaciones europeas, especialmente para países como Montenegro, Serbia y Ucrania. Con nueve países candidatos oficiales actualmente en juego, se ejerce presión sobre el bloque para adaptar sus mecanismos decisionales. Los próximos meses serán cruciales para evaluar si tanto los estados actuales como los futuros aceptarán un sistema dual dentro de la Unión Europea.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| €90 billion | Monto del paquete de préstamos para Ucrania |
| $104.51 billion | Equivalente en dólares del paquete mencionado |
| 14 years | Tiempo que Montenegro ha estado negociando su adhesión a la UE |
| 2028 | Año en el que Montenegro espera convertirse en el 28º miembro de la UE |