CLAVES

EE.UU. inicia otra guerra en Medio Oriente sin aprobación del Congreso

Guerra Irán

OpenAI | Miércoles 06 de mayo de 2026

La mayoría de los estadounidenses considera que la acción militar de EE. UU. contra Irán fue un error, siguiendo un patrón similar al de la invasión de Irak en 2003, basada en engaños. La guerra actual se lleva a cabo sin una declaración formal del Congreso, lo que infringe los requisitos constitucionales para el uso de la fuerza militar. Un informe del Pentágono indica que Irán no podrá desarrollar un arma nuclear entregable durante casi una década. A pesar de las tensiones, las oportunidades diplomáticas fueron desperdiciadas por ataques que interrumpieron negociaciones mediadas por Omán. Con un creciente descontento público y preocupaciones económicas, se plantea la cuestión de si los líderes escucharán a la población o continuarán con una guerra interminable fundamentada en la desinformación.



La intervención militar de Estados Unidos en Irán ha generado un amplio escepticismo entre la población. Según una reciente encuesta de Washington PostABC News-Ipsos, el 61% de los estadounidenses considera que la acción militar contra Irán fue un error, mientras que solo el 36% la apoya. Este descontento plantea interrogantes sobre las razones detrás del conflicto y quiénes son realmente los beneficiarios.

Las similitudes con la invasión de Irak en 2003 son evidentes. En aquella ocasión, el gobierno de Bush justificó la guerra mediante afirmaciones engañosas sobre las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein y su supuesta colaboración con Al-Qaeda. Como señala Nolan Denaro en un análisis para Antiwar.com, “esta narrativa resultó ser falsa a lo largo de los años”. Saddam no poseía tales armas ni estaba alineado con Al-Qaeda.

Un patrón conocido

La guerra en Irak, lanzada sin una declaración formal del Congreso, desató una serie de catástrofes que persisten hasta hoy. Entre 2003 y 2023, se estima que entre 200,000 y 600,000 civiles iraquíes perdieron la vida, junto a aproximadamente 4,598 soldados estadounidenses. Además, el costo económico ha sido astronómico, contribuyendo a la inflación interna.

Denaro argumenta que el actual conflicto con Irán, iniciado a finales de febrero sin aprobación del Congreso, sigue el mismo patrón de engaño masivo. La Constitución estadounidense otorga al Congreso el poder exclusivo para declarar la guerra; sin embargo, no se ha emitido tal declaración desde la Segunda Guerra Mundial.

Narrativas cuestionadas

El relato oficial sostiene que Irán representa una amenaza nuclear inminente. Sin embargo, el propio informe del Pentágono para 2025 titulado “Golden Dome for America” indica que Irán no podrá desarrollar un arma nuclear operativa durante casi una década. Como observa Denaro: “Nadie cree ya en la narrativa de que Irán planeaba desarrollar un arma nuclear para atacar a Estados Unidos”.

Para comprender este conflicto es esencial considerar su contexto histórico. En 1953, la CIA y MI6 llevaron a cabo la operación Ajax, que derrocó al primer ministro iraní Mohammed Mosaddegh e instaló al brutal Shah Mohammad Reza Pahlavi. Esta represión culminó en la Revolución Iraní de 1979.

Desde entonces, como señala Denaro, “Estados Unidos ha derrocado a todos los vecinos de Irán”. Países como Irak, Siria y Libia han sido víctimas del “Guerra contra el Terror”, cuyo objetivo era derrocar regímenes hostiles a Israel. Los neoconservadores detrás de esta agenda priorizan abiertamente los intereses israelíes sobre los estadounidenses.

Estrategias fallidas

La administración Trump ha adoptado lo que analistas denominan "teoría del loco" en sus relaciones diplomáticas. Benjamin Giltner del Instituto Cato menciona que este enfoque “bombástico” ha socavado las posibilidades de paz entre Estados Unidos e Irán.

Las amenazas del presidente Trump —incluida una advertencia sobre “destruir la civilización iraní”— han provocado un fuerte rechazo público. Una encuesta adicional reveló que el 76% de los estadounidenses reaccionaron negativamente ante su advertencia sobre las consecuencias devastadoras si no se llegaba a un acuerdo con Irán.

Giltner también destaca que Estados Unidos carece tanto de voluntad como de capacidad para respaldar tales amenazas. En poco más de cuatro semanas, EE.UU. lanzó alrededor de 850 misiles crucero Tomahawk contra Irán, agotando más de una cuarta parte de su inventario total mientras produce solo unos 90 nuevos misiles al año.

Diplomacia perdida

El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, describió los ataques como una “grave amenaza para la paz y seguridad internacionales”, subrayando que estas operaciones conjuntas entre EE.UU. e Israel ocurrieron tras conversaciones indirectas mediadas por Omán, lo cual desperdició una oportunidad crucial para el diálogo.

El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, calificó como “impactante” que estos ataques se llevaran a cabo en medio de negociaciones diplomáticas.

A pesar de que muchos estadounidenses pueden no conocer toda la historia sobre la intervención estadounidense en Irán, sienten instintivamente que algo está mal. Como dice Denaro citando al excongresista Ron Paul: “La verdad es traición en el imperio de las mentiras”.

A medida que crecen las preocupaciones económicas —el 40% afirma estar peor económicamente desde que Trump asumió— y con un 61% considerando la guerra como un error, el país enfrenta una crisis de credibilidad. La pregunta persiste: ¿escucharán los líderes a su pueblo o continuarán por un camino hacia guerras interminables basadas en engaños?

La noticia en cifras

Cifra Descripción
61% Porcentaje de estadounidenses que creen que la acción militar contra Irán fue un error.
200,000 - 600,000 Civiles iraquíes asesinados entre 2003 y 2023.
4,598 Tropas estadounidenses muertas en el conflicto.
Casi una década Tiempo estimado para que Irán desarrolle un arma nuclear entregable según el Pentágono.

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