OPINIÓN

El estado del estado (XXXV): Nuevos tiempos (1)

Carlos González | Jueves 27 de agosto de 2020
Al comenzar cada año es costumbre que cada persona, e incluso cada organización, se trace nuevos objetivos, aunque sea de forma simbólica, y que inicie tímidamente su camino, aunque puede que allá por mediados de febrero los abandone por completo o se olvide directamente de los mismos.

Yony sabe que quizá sea ahora cuando nosotros también debamos pensar en alguno. El problema es saber el sujeto que se dispone a marcar nuevas encomiendas. Puede que cada individuo se trace los suyos. En este caso es posible que Él intuya que debemos trazarlos en función a la propia Especie Humana y para todos. Somos los seres humanos en conjunto, y con las repercusiones que ello acarrea, los que debemos ser conscientes que estamos ante unos muy inmensos Nuevos tiempos. Incluso adivina que por ese acontecimiento lo han enviado aquí para informar de ello, pero le basta analizarnos un poco y aplicar unas pequeñas reglas del desarrollo de las culturas y civilizaciones para saber que estamos a las puertas de algo enormemente grande y trascendente.

¿Qué puede ser eso? Pues la toma de conciencia de nuestra existencia. El hacernos conscientes de que somos una Especie animal, que estamos vivos, aquí en el planeta Tierra. Que este es nuestro hogar, de él provenimos. Y también ser conscientes que nadie lo va a cuidar por nosotros porque puede que no le interese a nadie más que a sus hijos y moradores. De las instituciones humanas que nos representen depende el que le demos el tratamiento adecuado como el hogar nuestro que es. Lo demás puede que sean meras zarandajas.

Al despertar del sopor de nuestros viejos mitos, ¡Mira que tenemos cantidad y de todo tipo! -Quien quiera saber sobre este asunto que lea en profundidad, La Rama Dorada, de Fracier, y comprenderá de lo que estamos hablando- nos levantaremos de nuestro suelo de inconsciencia para darnos cuenta que somos lo que somos. Que de nuestro esfuerzo depende que comencemos a organizarnos para dar sentido a nuestra existencia como seres inteligentes y responsables, o que continuemos como niños inconscientes guiados por nuestros instintos naturales enfrentándonos unos a otros, inventando estados y naciones, etnias y culturas, y solo con el fin de sobrevivir y aniquilar a aquellos a los que previamente hemos designado como enemigos. O peor aún, sometidos a cuatro “Listos” que primero dicen que otros son nuestros enemigos, luego nos piden que nos enfrentemos a ellos, dicen que ellos nos guiarán en la batalla, y ¡Hala! Ya nos tienen esclavizados para siempre y en una dinámica constante de fronteras, murallas, muertes y hambrunas, y, mira por donde, pase lo que pase ellos siempre viven bien en sus castillos y refugios. Dominan todos los recursos económicos y nosotros siempre dependiendo de ellos. ¿Es que el minucioso pasado de cada cultura o civilización ha sido distinto a como se describe en este párrafo?

Como las mentes más privilegiadas ya han abandonado esos viejos mitos por completo, acaban de darse cuenta que ahora ya no valen escusas de Dioses o Ideologías para hacer inconscientemente lo que cualquiera desee, o peor aún, lo que cualquier loco de turno proponga. Ahora ya sabemos que seremos totalmente responsables de lo que hagamos. Cada acto siempre acarrea sus consecuencias. Estos nuevos tiempos nos dicen que no es que podamos escoger al azar un nuevo objetivo cualquiera, ni siquiera tenemos opción de elegir entre tres o cuatro, no, el Único Objetivo que podemos trazarnos con este año nuevo nos viene muy definido, ¡No nos queda más remedio que ser conscientes de que estamos solos y que somos nosotros los que debemos resolver nuestros problemas! Como Especie y para todo el planeta. Que nadie crea que puede adoptar salidas por separado ni estatales ni regionales. Las epidemias, las grandes contaminaciones, el terrorismo y las hambrunas es una cuestión de todos, nadie podrá afrontarlas en solitario. Que nadie espere crear un lugar de seguridad y riqueza si a su alrededor campa a sus anchas la miseria.

Nuestro objetivo para este nuevo año, y Yony lo sabe, es darnos cuenta que ya somos mayorcitos, papá no vendrá a sacarnos las castañas del fuego y, o nos quemamos los dedos, o inventamos una pinza ignífuga o… A pasar hambre.

Tiempo al tiempo.

Sobre el autor

Carlos González-Teijón es escritor, sus libros publicados son Luz de Vela, El club del conocimiento, La Guerra de los Dioses, El Sistema, y de reciente aparición Psicología de virtudes y pecados, de editorial, Letras de autor.

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