Casi un millar de militares, incluidos alumnos de las Academias de Infantería, Artillería y Aviación del Ejército de Tierra, participaron en el ejercicio "Hispania 26" del 22 al 27 de abril en el Centro de Adiestramiento "Chinchilla" (Albacete). Este ejercicio tuvo como objetivo principal la integración y el entrenamiento del mando entre diferentes promociones de alumnos para su ingreso en la escala de oficiales y suboficiales. Durante el evento, se llevaron a cabo diversas actividades de "cross training", así como ejercicios tácticos que incluyeron defensa de zona, patrullaje y combate urbano, con un enfoque en procedimientos operativos avanzados. Las unidades de Artillería y Aviación también realizaron prácticas específicas para coordinar acciones aéreas y apoyo en el terreno.
Casi un millar de militares, incluyendo a alumnos de las Academias de Infantería, Artillería y Aviación del Ejército de Tierra, así como personal de apoyo de diversas unidades, han tomado parte en el ejercicio “Hispania 26”. Esta actividad se llevó a cabo entre el 22 y el 27 de abril en el Centro de Adiestramiento (CENAD) “Chinchilla”, ubicado en Albacete, donde se desplegó una amplia variedad de medios móviles.
El ejercicio tuvo como objetivo principal la integración y el entrenamiento del mando entre las distintas promociones de alumnos que aspiran a ingresar en la escala de oficiales y suboficiales. Para lograrlo, se implementaron procedimientos operativos específicos relacionados con la especialidad fundamental de cada alumno, fomentando así el liderazgo dentro de sus equipos y ampliando su formación interarmas. Todo esto se desarrolló en el contexto de un supuesto táctico que simulaba una guerra convencional de alta intensidad contra un enemigo tecnológicamente avanzado.
Durante la primera fase del ejercicio, se llevaron a cabo diversas actividades de “cross training” entre las diferentes armas. En la segunda fase, la Infantería se organizó en un Grupo Táctico mientras que la Artillería formó un Grupo de Artillería Mixto. Este último incluyó una Unidad de Apoyo de Fuegos (UAF) y una Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA), ambas con puestos de mando y elementos de enlace integrados en las unidades de maniobra a nivel Grupo y Subgrupo Táctico que fueron desplegadas por la Academia de Infantería.
Las unidades de Infantería realizaron ejercicios centrados en la defensa de zonas, patrullajes, escolta de convoyes y combate urbano, complementados con numerosos ejercicios utilizando fuego real. Por su parte, las unidades de Artillería practicaron procedimientos para apoyar fuegos y llevar a cabo defensa antiaérea a nivel brigada. Los alumnos de Aviación también jugaron un papel crucial al participar en la integración de medios aéreos y establecer una estructura efectiva para el mando y control del espacio aéreo compartido con las unidades involucradas, además de realizar misiones asociadas al ejercicio como reconocimiento o ataque.