Pfizer and Johnson & Johnson have been ordered to pay over $12.6 million for bribing government officials in various countries to secure regulatory approvals and contracts, as revealed by the U.S. Securities and Exchange Commission (SEC). Pfizer will pay $8.5 million, while Johnson & Johnson will pay more than $4.1 million. The SEC's investigations uncovered that these companies engaged in improper payments from 1997 to 2006 in countries including Bulgaria, Croatia, Kazakhstan, Russia, Poland, Romania, Greece, and Iraq. Both companies have stated they take these matters seriously and have improved their compliance programs since the incidents occurred. This case highlights ongoing concerns about corruption in the pharmaceutical industry and its implications for public health.
Dos importantes empresas farmacéuticas, Pfizer y Johnson & Johnson, han sido condenadas a pagar más de 12.6 millones de dólares por sobornar a funcionarios gubernamentales en varios países. Esta decisión se basa en un análisis reciente de los registros de aplicación internacional, que concluyó investigaciones realizadas por la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) sobre violaciones de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA).
Las sumas pagadas fueron destinadas a funcionarios extranjeros con el fin de asegurar aprobaciones regulatorias y contratos gubernamentales para sus productos, según informó la SEC. Estos hallazgos se suman a un largo historial de acciones legales contra grandes fabricantes de medicamentos por conductas similares en el extranjero.
La SEC anunció acuerdos separados con Pfizer y Johnson & Johnson, donde ambas compañías no admitieron ni negaron las conclusiones. Pfizer aceptó pagar 8.5 millones de dólares, que incluyen una multa civil de 2.5 millones y más de 6 millones en beneficios mal habidos e intereses previos al juicio, según el acuerdo del 2012.
Por su parte, Johnson & Johnson acordó abonar más de 4.1 millones de dólares, lo que incluye una multa civil de 1.3 millones, además del pago con intereses como parte de una resolución alcanzada en 2011. Los acuerdos estipulan que las empresas deben informar sobre sus programas de cumplimiento durante períodos específicos, dado que la FCPA prohíbe sobornar a funcionarios extranjeros para obtener o retener negocios.
Según el orden emitido por la SEC, empleados y agentes de Pfizer sobornaron a funcionarios gubernamentales en Bulgaria, Croacia, Kazajistán y Rusia entre 1997 y 2005. Los sobornos estaban destinados a influir en la aprobación y registro de productos farmacéuticos, así como a asegurar listados en formularios que determinan qué medicamentos están disponibles en los sistemas públicos de salud.
The SEC indicó que los pagos se canalizaron a través de organizaciones benéficas y otros terceros con el objetivo de ocultar su naturaleza. En un caso particular, una filial de Pfizer en Kazajistán utilizó un consultor para realizar pagos indebidos a un funcionario gubernamental, logrando así un registro del producto poco tiempo después.
El informe sobre Johnson & Johnson detalla pagos indebidos realizados por subsidiarias a médicos empleados por el gobierno en Poloña y Rumanía, entre 2000 y 2004. Estos pagos buscaban influir en las decisiones sobre prescripción médica y formularios hospitalarios, lo cual puede distorsionar la toma de decisiones médicas y poner en riesgo a los pacientes.
Aparte, una investigación separada reveló que una subsidiaria hizo pagos en 2006 a funcionarios en Grecia e Irak para obtener contratos hospitalarios. La compañía ya había acordado pagar 70 millones de dólares en 2011 para resolver cargos relacionados con sobornos en Europa.
A través de un comunicado, un portavoz de Pfizer afirmó que estos actos ocurrieron hace más de 17 años y que desde entonces han mejorado su programa global de cumplimiento. Por su parte, un representante de Johnson & Johnson expresó que la empresa "toma estos asuntos muy seriamente" y que los actos involucrados "no reflejan los valores" corporativos.
Ambas compañías señalaron que divulgaron voluntariamente estas conductas a la SEC y cooperaron con la investigación correspondiente. Sin embargo, críticos argumentan que este tipo de acuerdos, donde las empresas no admiten ni niegan culpabilidad, representan simplemente un costo operativo sin disuadir futuras infracciones.
Estos acuerdos son parte del patrón prolongado de acciones legales contra empresas farmacéuticas bajo la FCPA. La SEC ha sancionado previamente a otros grandes laboratorios como AstraZeneca, Novartis y Bristol-Myers Squibb por esquemas similares.
Llenos normativos indican que el cumplimiento con la FCPA sigue siendo una área significativa de riesgo para las corporaciones multinacionales operando en países con sistemas sanitarios controlados por el estado. La industria farmacéutica gasta más dinero en cabildeo que cualquier otra industria estadounidense, lo cual permite a las corporaciones moldear legislación y regulaciones frecuentemente en detrimento del bienestar público.
Análisis sugieren que cuando la corrupción se convierte en una norma percibida dentro del sector, es más probable que actores individuales participen en ella, creando así un problema sistémico.
| Compañía | Monto Total Pagado | Multa Civil | Ganancias Despojadas e Intereses |
|---|---|---|---|
| Pfizer | $8.5 millones | $2.5 millones | Más de $6 millones |
| Johnson & Johnson | $4.1 millones | $1.3 millones | Desgaste con intereses (no especificado) |