Estados Unidos e Irán están programados para mantener conversaciones en medio de crecientes presiones para alcanzar un acuerdo nuclear. Informes de medios estadounidenses indican que el presidente Trump está considerando un ataque inicial contra los Guardias Revolucionarios de Irán o sus instalaciones nucleares como parte de una estrategia para presionar a los líderes iraníes. Si las negociaciones fracasan, podría incluso ordenar acciones destinadas a derrocar al líder supremo iraní, Ayatollah Ali Khamenei.
Informes provenientes de medios estadounidenses, citando a funcionarios anónimos de la administración, sugieren que el presidente Trump está considerando un ataque inicial en los próximos días contra los Guardias Revolucionarios de Irán o sus instalaciones nucleares como una forma de presionar a los líderes del país. Según estos reportes, si las negociaciones no prosperan, el mandatario podría incluso llegar a ordenar una campaña con el objetivo de derrocar al líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei.
La situación se torna crítica a medida que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan bajo una creciente presión internacional para alcanzar un acuerdo nuclear. La comunidad internacional observa con atención los movimientos estratégicos de ambas naciones y las posibles consecuencias que podrían derivarse de un conflicto armado.
Este desarrollo resalta la complejidad del panorama geopolítico en la región y plantea interrogantes sobre las decisiones que tomará la administración estadounidense en su búsqueda por frenar el programa nuclear iraní.