José Ángel González Jiménez, director adjunto operativo de la Policía Nacional de España, ha dimitido tras ser acusado de agresión sexual por una antigua subordinada. La denuncia incluye presunta agresión sexual con penetración y acoso continuo después de que la mujer terminara su relación con él. Ambos están convocados por el Juzgado número 8 de Violencia sobre la Mujer de Madrid para el próximo 17 de marzo. La acusadora relata que el incidente ocurrió en abril de 2025, cuando González Jiménez ejerció presión psicológica para que ella entrara en su vivienda oficial, donde se produjo la agresión.
El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional de España, José Ángel González Jiménez, ha presentado su renuncia tras ser llamado a declarar por la Justicia. Esta decisión se produce en el contexto de una denuncia formulada por una antigua subordinada, quien lo acusa de presunta agresión sexual con penetración, según informaron medios locales este martes.
Un documento oficial al que tuvo acceso elDiario.es revela que tanto González Jiménez como la denunciante, quien actualmente se encuentra de baja médica, deberán comparecer ante el Juzgado número 8 de Violencia sobre la Mujer de Madrid el 17 de marzo.
En la querella, la mujer admite haber mantenido una relación con el comisario mientras era su subordinada. Sin embargo, tras finalizar dicha relación, comenzó a sufrir lo que describe como una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado, que culminó en los graves hechos denunciados.
Los incidentes ocurrieron el 23 de abril de 2025, cuando González Jiménez solicitó ser llevado a su vivienda oficial. Una vez allí, ambos permanecieron en un automóvil durante aproximadamente 15 a 20 minutos, tiempo en el cual el oficial ejerció una «intensa presión psicológica» para lograr que entraran juntos al inmueble bajo el pretexto de “hablar”.
Una vez dentro del domicilio, se produjo la presunta agresión sexual. Desde ese momento, la mujer ha denunciado un acoso constante por parte del DAO y también de un mando policial que estaba presente durante la comida con González Jiménez el día de los hechos.
La situación ha generado un gran revuelo en la opinión pública y ha puesto en tela de juicio las conductas dentro del cuerpo policial, resaltando la necesidad urgente de abordar estas problemáticas en las instituciones encargadas de velar por la seguridad y el bienestar social.