La nueva presidenta de Venezuela enfrenta presiones del gobierno de Trump, quien ha insinuado que el país sudamericano es un protectorado de Estados Unidos. Christopher Sabatini, investigador en Chatham House, señala que la presidenta está bajo la amenaza de una investigación por parte de la DEA, aunque no hay condenas ni recompensas en su contra. Esta situación plantea interrogantes sobre su autonomía y las implicaciones políticas en el contexto internacional.
La reciente elección de la nueva presidenta de Venezuela ha suscitado una serie de especulaciones sobre su relación con Estados Unidos, especialmente bajo la influencia del expresidente Donald Trump. Christopher Sabatini, investigador principal sobre América Latina en el think tank Chatham House, señala que “Trump ha insinuado que Venezuela es ahora un protectorado estadounidense, por lo que ella actúa a voluntad del presidente de EE.UU.”.
Sabatini también menciona que la presidenta ha sido objeto de investigaciones por parte de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Aunque no hay condenas ni recompensas sobre su cabeza, la sombra de esta investigación representa una amenaza latente. “La advertencia es clara: ‘tenemos pruebas en tu contra’”, agrega.
La DEA no ofreció comentarios al ser consultada por los medios sobre este asunto. La situación política en Venezuela se torna cada vez más compleja, ya que las relaciones con Estados Unidos continúan siendo tensas y están marcadas por acusaciones y presiones mutuas.
A medida que se desarrolla esta nueva etapa en el liderazgo venezolano, el impacto de estas dinámicas internacionales seguirá siendo un tema crucial para observar en los próximos meses.