Brooklyn Peltz Beckham has publicly criticized his parents, David and Victoria Beckham, for prioritizing their brand over family relationships. In a revealing statement, he claimed that "performative social media posts" and "inauthentic relationships" defined his upbringing, suggesting that the family's public image took precedence over genuine connections. This controversy threatens to impact the Beckhams' carefully curated reputation as a celebrity power couple with an estimated £500 million empire. Experts believe Brooklyn's remarks could challenge the family's narrative control and highlight the personal struggles behind their public facade. As Brooklyn attempts to carve out his own identity amidst this turmoil, the implications for Brand Beckham remain significant.
BROOKLYN PELTZ BECKHAM ACUSA A SUS PADRES DE PRIORITIZAR LA MARCA FAMILIAR
Brooklyn Peltz Beckham ha lanzado una dura crítica hacia sus padres, Sir David y Lady Victoria Beckham, acusándolos de anteponer la imagen de "Brand Beckham" a su propia familia. En un impactante comunicado, Brooklyn ha señalado que las publicaciones en redes sociales, los eventos familiares y las relaciones superficiales han sido constantes en su vida. Esta declaración podría poner en peligro tanto la reputación pública de sus padres como su vida privada.
En su documental de Netflix, David Beckham afirmó que habían intentado proporcionar a sus hijos una crianza lo más normal posible. Sin embargo, reconoció que ser el capitán de la selección inglesa y tener una madre famosa como Posh Spice complicaba esa normalidad. Aunque David expresó su orgullo por sus hijos y destacó cómo habían resistido las presiones de la fama, el clip parece ahora un aviso sobre los desafíos que enfrentan.
Los documentales producidos por la familia Beckham ofrecen una visión cuidadosamente controlada de su vida familiar. Este enfoque forma parte de una estrategia que les ha permitido proteger su imagen pública mientras construyen un imperio global valorado en aproximadamente 500 millones de libras esterlinas.
Victoria Beckham ha forjado una exitosa carrera como diseñadora de moda, mientras que David ha diversificado sus negocios en áreas que van desde la moda hasta los suplementos de salud. El reconocimiento máximo llegó el año pasado cuando David fue nombrado caballero por el rey.
Caroline Frost, periodista del entretenimiento, describe a los Beckhams como "la familia real no oficial" de la cultura celebrity, destacando que el público ha estado involucrado con ellos durante más de 25 años.
A pesar del éxito mediático, Brooklyn ha expresado que la protección de la marca familiar se ha vuelto excesiva. En un post explosivo, afirmó que los valores familiares han sido sacrificados en favor del marketing personal y las apariciones públicas. "Brand Beckham viene primero", escribió Brooklyn, añadiendo que el amor familiar se mide por la cantidad de publicaciones en redes sociales.
La falta de respuesta directa por parte de David y Victoria a las críticas públicas de Brooklyn deja entrever un posible conflicto interno. Según Lauren Beeching, experta en relaciones públicas, aunque el nombre Beckham tiene una sólida base comercial y reconocimiento global, esta disputa familiar podría generar tensiones significativas tanto a nivel personal como profesional.
A lo largo de tres décadas, los Beckhams han navegado por un paisaje mediático cambiante que va desde el sensacionalismo tabloid hasta las redes sociales. Sin embargo, algunos críticos argumentan que esta exposición constante ha tenido consecuencias para sus hijos. Marina Hyde del Guardian sostiene que Brooklyn siempre fue "comercializado" antes incluso de nacer.
A pesar del estigma asociado con ser hijo de celebridades —descrito como un "nepo kid"— Brooklyn ha intentado establecerse con proyectos propios como un libro fotográfico y una línea de salsas picantes. No obstante, muchos lo ven como alguien que todavía depende del apellido Beckham para avanzar en su carrera.
Mientras tanto, Nicola Peltz Beckham también está forjando su camino como actriz y directora; sin embargo, al casarse con Brooklyn, ya no están bajo el control total del nombre Beckham. Con todo esto en juego, es probable que David y Victoria intenten mantener la calma ante este desafío significativo para su imagen familiar.
"Este es probablemente el mayor reto al que se han enfrentado", concluye Frost. "Pero son los Beckhams; tienen demasiados recursos para fracasar".