El 14 de diciembre de 1922, un accidente en el pozo petrolero 'Barroso 2' en Cabimas, Venezuela, dio lugar a un reventón que desató la atención mundial hacia el petróleo venezolano. Este evento marcó el inicio de la explotación petrolera a gran escala en el país, transformando su economía y posicionándolo como un importante productor de crudo. El chorro de petróleo alcanzó más de 40 metros y se estima que se desperdiciaron alrededor de 900,000 barriles antes de controlar la situación. La imagen del reventón se convirtió en un símbolo que atrajo a empresas extranjeras, cambiando radicalmente la historia económica y social de Venezuela.
Hace poco más de un siglo, un hallazgo accidental transformó a Venezuela en un actor clave del mercado petrolero global. En la madrugada del 14 de diciembre de 1922, el pozo ‘Barroso 2’, ubicado en el pequeño caserío de La Rosa, Cabimas, estado Zulia, experimentó un espectacular ‘reventón’ que revelaría la riqueza petrolera del país suramericano.
El evento no fue fortuito; meses antes, trabajadores de la Venezuelan Oil Concessions (VOC), una filial de Shell, habían comenzado perforaciones en la hacienda Los Barrosos. Aunque inicialmente encontraron petróleo en cantidades modestas, un contratiempo con el taladro detuvo las operaciones. En julio de ese año, un cable se rompió y dejó el pozo inactivo mientras se esperaba un repuesto desde Europa. Durante esos meses, los gases se acumularon en el interior del pozo debido a que el pilote permaneció como un tapón.
Cuando finalmente se reanudaron las actividades cinco meses después, la presión acumulada provocó el famoso reventón. Este fenómeno arrojó petróleo a más de 40 metros de altura y liberó alrededor de 100.000 barriles diarios sin control alguno.
El desastre ambiental resultante fue significativo: se estima que al menos 900.000 barriles fueron desperdiciados, cubriendo una extensión de 300 hectáreas. Desde el Observatorio de Ecología Política de Venezuela se ha señalado que este evento causó “un desastre ambiental de grandes magnitudes”, aunque su impacto fue eclipsado por la revelación de que el país poseía enormes reservas de petróleo.
La escena del chorro oscuro emergiendo del subsuelo atrajo la atención internacional. Extranjeros vestidos elegantemente posaban frente al espectáculo natural, convirtiendo esta imagen en una poderosa propaganda para atraer inversiones extranjeras hacia el petróleo venezolano.
Según el ingeniero petrolero Germán Márquez, lo sucedido propició que muchas empresas transnacionales pusieran sus ojos en Venezuela. El ‘Barroso 2’ marcó así el inicio de la explotación petrolera a gran escala y sentó las bases para la llegada masiva de compañías estadounidenses al país.
A partir del 14 de diciembre de 1922, Venezuela inició una profunda transformación socioeconómica y cultural que cambiaría su identidad. De ser uno de los principales exportadores mundiales de café y cacao, rápidamente se consolidó como una potencia petrolera.
Orlando Méndez, geólogo de la Universidad Central de Venezuela, destaca que este cambio fue radical y definitivo para la nación. Sin embargo, años después, cuando la producción del pozo ‘Barroso 2’ comenzó a declinar y su ubicación se perdió entre los crecientes barrios de Cabimas, su historia quedó relegada al olvido.
No fue sino hasta 1980 que Méndez logró localizarlo tras años de búsqueda infructuosa. Lo encontró escondido entre una letrina y una lavadora inservible: “Era un despojo de lo que antes fue”, relató Méndez sobre su descubrimiento. Posteriormente, se erigió un monumento en honor al lugar donde todo comenzó.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 14 de diciembre de 1922 | Fecha del reventón |
| Más de 40 metros | Altura del chorro de petróleo |
| 100,000 barriles diarios | Barriles diarios de crudo arrojados |
| 900,000 barriles | Barriles desperdiciados durante el evento |
| 300 hectáreas | Área cubierta por el petróleo |