Minneapolis Public Schools have canceled in-person classes and shifted to remote learning following the fatal shooting of Renee Nicole Good by an ICE agent. The decision was made due to safety concerns amid rising tensions in the city. Federal officials claim the shooting was self-defense, alleging Good attempted to use her vehicle as a weapon, a narrative disputed by local authorities and witnesses. The FBI has taken over the investigation, raising concerns about transparency. This incident has sparked national outrage and protests, highlighting significant issues regarding federal enforcement tactics and public trust.
Las escuelas públicas de Minneapolis han decidido cancelar las clases presenciales y ofrecer aprendizaje remoto tras el tiroteo fatal del ciudadano estadounidense Renee Nicole Good, un incidente que ha generado serias preocupaciones de seguridad. Las autoridades locales han justificado esta medida como una «abundancia de precaución» ante los «incidentes que se han registrado en toda la ciudad».
Según los funcionarios de ICE, el tiroteo fue en defensa propia, alegando que Good intentó usar su vehículo como un arma. Sin embargo, esta versión es rechazada con firmeza por las autoridades locales y testigos del suceso. Se argumenta que, si realmente hubiera querido utilizar su automóvil para agredir al agente Ross, podría haberlo atropellado mientras él rodeaba su vehículo.
En lugar de eso, Good giró el volante a la derecha mientras el agente Ross se colocaba frente a su auto. Finalmente, aceleró para alejarse del escenario amenazante cuando otro agente le ordenó salir del vehículo. La investigación ha sido asumida completamente por el FBI, excluyendo a la policía local, lo que genera dudas sobre la transparencia y equidad del proceso investigativo, alimentando especulaciones sobre un posible encubrimiento federal.
La situación ha llevado a figuras políticas a emitir declaraciones contradictorias. El vicepresidente JD Vance afirmó que el agente tiene «inmunidad absoluta», mientras que los fiscales locales sostienen que mantienen jurisdicción para presentar cargos. Por su parte, el expresidente Donald Trump comentó que era «difícil de creer» que el agente estuviera vivo tras ser supuestamente golpeado por el vehículo, aunque este parecía estar ileso después del incidente.
A pesar de la retórica incendiaria utilizada por algunos funcionarios, como la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, quien calificó a Good de «terrorista doméstica», las reacciones en Minneapolis han sido contundentes. El alcalde Jacob Frey descalificó la narrativa federal como «basura» y exigió la salida de ICE de la ciudad. Además, el exgobernador de Minnesota Jesse Ventura viajó a Minneapolis para expresar su apoyo a la comunidad, comparando las operaciones actuales de ICE con prácticas represivas dignas de un «Gestapo» en un país del tercer mundo.
Este trágico acontecimiento ha desatado una ola de indignación nacional y protestas, poniendo de relieve las tensiones profundas respecto a las tácticas de aplicación federal y la erosión de la confianza pública.
Las calles frías de Minneapolis están marcadas por la muerte de Renee Nicole Good, una madre de 37 años que fue disparada múltiples veces en la cabeza por el agente Jonathan Ross. Antes del tiroteo, Ross estaba grabando con lo que parece ser un teléfono móvil mientras rodeaba el vehículo de Good.
Puntos clave observados:
A medida que surgen más detalles sobre este caso trágico y controvertido, queda claro que hay muchas preguntas sin respuesta sobre las acciones tomadas esa mañana fatídica. La historia sigue desarrollándose mientras se exige justicia por Renee Nicole Good.