CLAVES

El examen de ciudadanía en EE. UU. se vuelve más estricto y exige mayor conocimiento histórico

Prueba ciudadanía

OpenAI | Jueves 08 de enero de 2026

La administración Trump ha reinstaurado un examen de ciudadanía más riguroso en Estados Unidos, que exige a los solicitantes responder correctamente 12 de 20 preguntas sobre civismo, enfocándose en un conocimiento más profundo de la historia y el gobierno estadounidense. Este nuevo test, que reemplaza al anterior de 2008, busca asegurar que los nuevos ciudadanos comprendan verdaderamente los valores americanos. Además, se ha implementado una evaluación más estricta del inglés, que incluye describir imágenes. Los cambios están diseñados para reforzar la importancia de la ciudadanía y garantizar que solo aquellos con un entendimiento adecuado de las bases constitucionales y lingüísticas del país puedan naturalizarse.



La administración Trump ha decidido reinstaurar un examen de ciudadanía más riguroso. A partir de ahora, los solicitantes deberán responder correctamente 12 de un total de 20 preguntas cívicas seleccionadas de un amplio conjunto. Este nuevo formato del examen pone énfasis en un conocimiento más profundo sobre la historia y el gobierno de Estados Unidos. Además, se implementa una evaluación de inglés más estricta que incluye la descripción de imágenes. Las autoridades aseguran que este cambio garantiza que los nuevos ciudadanos comprendan realmente los valores estadounidenses.

El proceso para convertirse en ciudadano estadounidense se ha vuelto más exigente. En un movimiento que refleja un cambio fundamental en la percepción del privilegio de la ciudadanía, los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) han introducido un test de naturalización significativamente más desafiante. No se trata solo de una actualización burocrática; es una restauración política deliberada destinada a asegurar que quienes tomen el juramento posean un conocimiento genuino sobre los principios fundacionales, la historia y el idioma del país. En un momento en que la nación enfrenta interrogantes sobre su identidad y cohesión, este cambio aborda el núcleo mismo del significado de ser estadounidense.

El nuevo examen cívico: Más preguntas, mayores implicaciones

Desaparece el relativamente sencillo examen de 2008, que requería a los solicitantes responder correctamente 6 de 10 preguntas de un grupo de 100. El nuevo examen cívico para 2025 será oral y constará de 20 preguntas seleccionadas entre un conjunto más amplio de 128. La calificación mínima ahora es de 12 respuestas correctas, y si un solicitante falla en nueve preguntas, no podrá aprobar, lo que eleva considerablemente las exigencias. Esta nueva norma se aplicará a todos aquellos que presenten su Formulario N-400 para naturalización después del 20 de octubre de 2025.

El contenido del examen también ha evolucionado. Según informes, el test para 2025 elimina las preguntas sobre geografía y se centra más intensamente en la historia y el gobierno estadounidense. Los temas incluyen ahora el significado del estado de derecho, la estructura del Congreso, el autor de la Declaración de Independencia y el nombre de alguna tribu indígena americana. El objetivo es claro: avanzar más allá de la simple memorización hacia una comprensión demostrable sobre la arquitectura constitucional y el recorrido histórico del país.

Una base común: idioma y unidad

A pesar de que la estructura del componente en inglés permanece sin cambios, su contexto ahora está reforzado por una acción presidencial separada que designa al inglés como el idioma oficial de Estados Unidos. Esta orden argumenta que compartir un idioma nacional fortalece la unidad y la cohesión cívica, una filosofía que ahora fundamenta el proceso de naturalización. Los solicitantes aún deben demostrar su capacidad para leer, escribir, hablar y entender inglés básico, con la comprensión evaluada durante la entrevista.

Este énfasis en un idioma común ha suscitado críticas predecibles por parte de algunos grupos defensores. La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos argumentó que limitar el acceso al idioma «perjudica nuestro futuro». Sin embargo, las encuestas muestran una división significativa en la opinión pública. Un estudio realizado por Pew Research reveló que el 82% de los adultos estadounidenses considera importante establecer el inglés como idioma oficial, con apoyo mayoritariamente entre votantes republicanos o inclinados hacia esta ideología.

Los defensores ven esta revisión del examen como una corrección necesaria. Matthew Tragesser, portavoz del USCIS, explicó que los cambios ayudarán a garantizar que solo los inmigrantes “que cumplan con todos los requisitos necesarios, incluida la capacidad para leer, escribir y hablar inglés así como comprender el gobierno y civismo estadounidense” puedan naturalizarse. Esto implica que los estándares anteriores eran demasiado laxos, poniendo en riesgo la concesión de ciudadanía a quienes no están preparados para participar plenamente o defender la vida cívica estadounidense.

Esta recuperación política resuena con ecos históricos. Durante décadas, el proceso de naturalización fue considerado como un último punto crítico para la asimilación. La restauración por parte del gobierno Trump de un examen más difícil refleja una visión donde la ciudadanía es visto como el logro culminante dentro del proceso exitoso de integración y no simplemente como un trámite administrativo. Se basa en la creencia fundamental que una nación no puede prosperar si sus nuevos ciudadanos son ajenos a sus textos fundacionales o a sus luchas históricas.

A pesar del descontento entre algunos críticos quienes consideran estos cambios como excluyentes, queda abierta una pregunta crucial: ¿es irrazonable exigir a quienes buscan formar parte del cuerpo ciudadano demostrar una comprensión sustantiva sobre sus valores fundamentales? Estados Unidos es un experimento único basado en ideas específicas; diluir los requisitos para entender esos conceptos no beneficia ni al inmigrante ni al país al cual desean integrarse.

El nuevo examen representa más que una simple evaluación; es una declaración clara sobre las prioridades nacionales. Afirma que ser ciudadano estadounidense es un compromiso profundo, uno que debe ganarse mediante conocimientos y entendimientos demostrables. A medida que los primeros solicitantes enfrenten estas nuevas preguntas más difíciles, se reafirma que el privilegio del voto y la promesa del juramento requieren una base sólida compartida.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
12 Número de preguntas que los solicitantes deben responder correctamente en el nuevo examen.
20 Número total de preguntas en el nuevo examen.
128 Número total de preguntas en el pool del nuevo examen.
6 Número de preguntas que los solicitantes debían responder correctamente en el examen anterior.
100 Número total de preguntas en el pool del examen anterior.

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