La Fiscalía de Venezuela ha designado tres fiscales para investigar las "decenas de bajas inocentes" que resultaron de los bombardeos de EE.UU. en el país. Este ataque, ordenado por el entonces presidente Donald Trump, culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El fiscal general Tarek William Saab calificó la acción como una "intervención militar ilegal" y un "crimen de guerra". La agresión estadounidense se justificó bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, pero Caracas denuncia que busca apoderarse de sus recursos estratégicos. La comunidad internacional ha sido instada a tomar una posición firme contra estas acciones.
El Ministerio Público (MP) de Venezuela ha tomado la decisión de designar a tres fiscales para llevar a cabo una investigación sobre las numerosas bajas civiles y militares que se produjeron durante el asalto y bombardeo de las tropas de EE.UU. en el país suramericano. Este ataque culminó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció este martes en un acto institucional en Caracas que se han asignado estos fiscales para investigar las “decenas de bajas inocentes” que resultaron de lo que calificó como un crimen de guerra. Saab enfatizó que esta agresión constituye una intervención militar ilegal por parte del Pentágono, bajo órdenes del entonces presidente Donald Trump, describiéndola como una “extracción forzosa” que implicó la privación ilegítima de libertad del mandatario venezolano y su esposa, constituyendo así un secuestro internacional.
El Defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, también miembro del Poder Ciudadano, condenó la “agresión sistemática” y “vil” de EE.UU. contra Venezuela. Ruiz afirmó que los bombardeos estadounidenses han causado “los asesinatos de numerosos venezolanos”, además del secuestro del presidente y su esposa. El defensor subrayó que EE.UU. ha violado acuerdos internacionales al llevar a cabo estas acciones, instando a los organismos internacionales a tomar una postura firme contra la retención de Maduro y Flores.
Hasta ahora, se ha confirmado la muerte de 32 soldados cubanos que estaban cooperando con Venezuela en materia de seguridad y defensa. La situación ha generado un fuerte rechazo tanto dentro como fuera del país.