CLAVES

Pese a las advertencias internacionales tanto Sánchez como Iglesias y el Rey minimizaron diez días antes del estado de alarma la epidemia

Ana Martínez | Viernes 19 de junio de 2020
El Gobierno consideraba la posibilidad de una pandemia en España como el penúltimo riesgo de amenaza de la seguridad nacional, por delante tan sólo de la proliferación de armas de destrucción masiva.

Así consta en el Informe Anual de Seguridad Nacional 2019 que se aprobó en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, presidida por el Rey, el pasado 4 de marzo, 10 días antes de decretarse el estado de alarma. Este órgano es al que le corresponde asistir al presidente del Gobierno en la dirección de la política de Seguridad Nacional y del Sistema de Seguridad Nacional.

En el apartado ‘Situación 2020’, se asegura que “la evolución del terrorismo internacional en estos últimos años, el aumento de la competencia geopolítica o el impacto de la ciberseguridad y la disrupción tecnológica son tendencias que nos dibujan un contexto que, lejos de ser una foto fija, se asemeja más a un mapa dinámico y móvil”.

En un análisis a corto plazo de los peligros, según recoge Servimedia del informe de 281 páginas, se sitúa “la vulnerabilidad del ciberespacio, el espionaje y la inestabilidad económica y financiera”, como los tres factores que ocupan la parte alta de los riesgos.

Los dos últimos factores son la proliferación de armas de destrucción masiva y las epidemias y pandemias. Si bien los resultados del análisis les asignan los dos últimos puestos en el ranking, su nivel de impacto es de “moderado-severo”, y se encuentran en la zona comprendida entre los niveles “probable” y “poco probable”.

En dicho informe, al que ha tenido acceso Servimedia, se hace una proyección de riesgos hasta el 2022 y en ningún momento se menciona la palabra 'Covid' ni 'coronavirus'. La Organización Mundial de la Salud declaró el 30 de enero la alerta internacional ante la expansión del coronavirus, 30 días después de la primera alarma por la nueva enfermedad desatada en China.

DEFENSA EN EL CONGRESO

En las conclusiones del informe que expondrá el próximo jueves en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso el secretario de Estado y director de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Iván Redondo, se destaca como “principal conclusión” la “constatación del predominio de los riesgos de carácter tecnológico para la Seguridad Nacional, con afección al ciberespacio como dominio funcional, el espionaje y la inestabilidad económica y financiera". "Los factores de mayor preocupación son aquellos derivados del uso malintencionado del ciberespacio. El robo de datos o el acceso a información sensible, los ciberataques a infraestructuras críticas o la desinformación son percibidos como riesgos de fuerte impacto y alta probabilidad de que afecten a la sociedad, las empresas y la administración pública”.

El informe establece en su preámbulo que las pandemias y las epidemias son amenazas para la seguridad junto a la defensa nacional, el terrorismo, la ciberseguridad, el espacio aéreo y ultraterrestre y la preservación del medio ambiente.

ALERTA SANITARIA

En el caso de las epidemias y las pandemias, las señala como “retos que se deben prevenir y afrontar”, puesto que los cambios globales observados en las últimas décadas -el incremento y envejecimiento de la población, el volumen creciente de viajes internacionales y la circulación transfronteriza de mercancías, los nuevos sistemas de producción y formas de consumo, los residuos generados y el cambio climático- “marcan la creciente movilidad de riesgos para la salud pública y, en concreto, de microorganismos patógenos capaces de generar epidemias y pandemias”.

A pesar del “importante desarrollo” de los sistemas de detección, preparación y respuesta disponibles, todavía se mantiene, según el texto, la vulnerabilidad de la población ante los riesgos sanitarios actuales, como consecuencia del movimiento transfronterizo de agentes biológicos o de una eventual amenaza bioterrorista.

Ante los peligros derivados del movimiento transfronterizo, apunta como “un reto de primer orden” minimizar el riesgo de introducción en España de vectores y reservorios de enfermedades humanas y animales a través de las aduanas españolas.

Tras señalar a los puertos, aeropuertos y fronteras terrestres como zonas “especialmente críticas” ante cualquier riesgo sanitario, considera “esencial” desarrollar protocolos de colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las autoridades sanitarias para hacer frente a situaciones de crisis o emergencias derivadas de riesgos de naturaleza biológica.

Por ello, aboga por dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de la formación y el equipamiento necesario para hacer frente a todo tipo de riesgos biológicos a los que puedan verse sometidas durante el desarrollo de los servicios realizados en el ámbito de sus competencias, especialmente aquellas relacionadas con la custodia de costas, fronteras, puertos y aeropuertos y las que se desempeñan en todo el mar territorial.

En ese sentido, también define como un reto la creación y dotación de una red de vigilancia epidemiológica especifica de las Fuerzas Armadas en España y en zona de operaciones.

Por último, juzga necesario modernizar los sistemas de vigilancia de la salud en España de forma que integren todo lo concerniente a las enfermedades y los sistemas de alerta precoz y respuesta, y una automatización de procesos que incrementen la oportunidad de las señales de riesgo y de la respuesta en caso de ser necesaria.

El Informe Anual de Seguridad Nacional 2018 ya se refería a las epidemias y a las pandemias como un desafío para la seguridad ante el cual hacía una serie de recomendaciones similares al del informe de 2019.

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