OPINIÓN

A Mariano ¿le temblará la mano? Golpe de Estado en Cataluña

Javier Arias | Martes 26 de septiembre de 2017
Lo perpetrado, en Cataluña, ha sido la definición perfecta de un golpe de estado, vulnerando leyes y reglamentos, silenciando y despreciando a la oposición, en un clima de circo, muy próximo al golpe chavista de la Constituyente venezolana. El teatrillo, del supuesto referéndum, es una coartada para ese golpe. Tejero también habría convocado un referéndum si hubiera ganado, el 23-F.

El ejército no va a consentir la ruptura de España. Es su espíritu, su voluntad y su mandato constitucional. Nuestras Fuerzas Armadas pueden intervenir, en un breve lapso, todas las instalaciones estratégicas, de cualquier punto del territorio nacional, como es lógico, en un país desarrollado de la UE.

Baste un ejemplo menor: La UME es capaz de poner, en menos de cuatro horas, un destacamento completo, incluidas unidades motorizadas y aéreas, hospital e instalaciones de emergencia, en cualquier punto de España y controlarlo todo, en tiempo real, desde su centro operativo de Torrejón.

La inmensa mayoría de los españoles, rechaza el golpe de estado en Cataluña y ansía un liderazgo político que restablezca la libertad, la democracia y la Constitución, allí. Excepto el grupillo de resentidos habituales, (esa combinación ridícula de comunistas, separatista, amigos de Batasuna y de Maduro...), cada vez más viejos, más subvencionados y más divididos, los golpistas están aislados en España.

Pero, algunos, parecen querer centrarse en el teatrillo para no enfrentarse a los golpistas. Porque para los delincuentes no debería haber más salida que la suspensión de la Autonomía, la detención y enjuiciamiento de sus instigadores y la imposición de la democracia, en defensa de todos los catalanes.

No es una disyuntiva más que entre libertad o dictadura; entre demócratas o golpistas.

Es el momento de ejercer ese liderazgo, con toda la fuerza de la ley, sin titubeos, sin querer engañarse con trenes que ya han partido. Da vergüenza ajena, oír al ministro de justicia pedir a Puigdemont que se olvide del golpe y convoque elecciones (¿con un marco legal que ha liquidado y no reconoce?). ¿Será aplicar la Ley lo que no quiere hacer? ¿Se imaginarían pedirle, a Tejero que se presentase a las elecciones en vez de detenerlo?.

Si, a Rajoy le tiembla la mano, no solo perderá a corto plazo sino que habremos puesto en riesgo todo lo conseguido. Si, por el contrario, esa mano no le tiembla, se habrá ganado la confianza renovada de sus electores, la admiración de muchos que no lo son y la disminución de dudas, entre una izquierda vacilante cuyos dirigentes no son tan sólidos, en la defensa de las libertades, como sus militantes y electores.

Porque, como es evidente, con todos los recursos de la Constitución española, o se impone la democracia y se aplasta el golpe de estado, o nos rendimos a los golpistas.

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