CRISIS POLITICA

Cifuentes, dispuesta a levantar las alfombras en las cuentas de la Comunidad de Madrid

Lunes 29 de febrero de 2016
La presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, está dispuesta a revelar las oscuras cuentas de sus predecesores Alberto Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre e Ignacio González en el Gobierno madrileño. Cifuentes, que aspira a sustituir a Rajoy al frente del Partido Popular, no está dispuesta a responsabilizarse de las comisiones millonarias que implican a altos cargos del PP.

Cuando Cristina Cifuentes (51 años) tomó posesión como presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid el 25 de junio del pasado año no imaginaba que a los pocos meses vería desfilar por juzgados y prisiones a sus compañeros de partido más cercanos y que sería imputado su predecesor Ignacio González (55 años), protegido de Esperanza Aguirre (64 años). Se investiga el pago del 250 millones de euros de Telemadrid a Enrique Cerezo por los derechos televisivos del Atlético de Madrid


Y es que en cuando Cristina Cifuentes abrió los cajones de la Real Casa de Correos, en la madrileña Puerta del Sol, se topó no solo con las cuentas del Canal de Isabel II, sino con decenas de expedientes que vaticinaban un largo recorrido por los juzgados de muchos responsables que durante tantos años, desde la etapa de Ruiz Gallardón (57 años), han utilizado las empresas de la Comunidad para repartir fortunas a sus amigos y recibir millonarias comisiones.

Huida de Aguirre

La reciente huida por sorpresa de Esperanza Aguirre como presidenta del Partido Popular madrileño, vaticinaba que se quitaba de en medio tras recibir el chivatazo de que estaba a punto de estallar, definitivamente, el caso del ático de 500 metros cuadrados de Marbella que Enrique Cerezo le regaló a Ignacio González. El regalo era parte de la “compensación” de 250 millones de euros que Telemadrid pagó al Atlético de Madrid por los derechos de retransmisión de los partidos de fútbol. Un chollo para Cerezo y una ruina para la televisión pública madrileña.

La investigación del origen del dinero que se pagó por el lujoso ático marbellí fue torpedeada por mandos policiales que obedecían instrucciones del ministro del Interior, Jorge Fernández, al que no le agradaba que los dirigentes de su partido fueran vigilados. Al final, el escándalo no ha podido ocultarse por más tiempo.

El ático de González

Desde hacía meses, años en el caso del ático de Ignacio González en Marbella, la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) seguía los pasos de decenas de comisiones a través del Canal de Isabel II y demás empresas públicas dependientes de la Comunidad. Cuando a mediados del pasado mes de febrero las fuerzas policiales irrumpieron en las instalaciones del Canal se declararon, definitivamente, cadáveres políticos el entonces secretario general del PP madrileño, Ignacio González y la presidenta Esperanza Aguirre. Las dimisiones de ambos no se hicieron esperar.

La investigación de la OCU en las cuentas del Canal de Isabel II precipitó las dimisiones de González y Aguirre


A Ignacio González le espera un calvario judicial complicado, no sólo por haber sido sobornado con el ático marbellí, como sostiene el fiscal anticorrupción malagueño, que ha solicitado al juez que le impute (ahora se denomina investigado), junto con su esposa, Lourdes Cavero, presidenta de la empresa de subastas de obras de arte Segre, y que ya a finales del año 2013 se la imputó por presunto delito de blanqueo de capitales y también al empresario Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid y conocido productor de cine.



Cristina Cifuentes y su equipo no están dispuestos a tapar las innumerables irregularidades administrativas y contables que se han permitido, en estos años de gobierno absoluto del Partido Popular, desde Alberto Ruiz Gallardón a Ignacio González, pasando por Esperanza Aguirre. Una Esperanza que quedó tocada tras el encarcelamiento de su hombre de confianza, Francisco Granados y todo el culebrón de dinero oculto en Suiza que ocupa las portadas de los medios de comunicación en los últimos meses. Muchos de los casos investigados quedarán impunes dado que sus delitos han prescrito, pero otros llevarán a juicio a una veintena de imputados, investigados, y muchos acabarán con condenas, algunas de prisión.

Cifuentes, sustituta de Rajoy

La presidenta madrileña, que representa el ala más liberal del PP, lo que le acarrea numerosas críticas de los sectores más conservadores, incluidos los democristianos, es un valor en alza en el proceso de regeneración que ha de emprender el PP si no quiere terminar como un partido residual de la derecha, desbordado por Ciudadanos.

El nombre de Cifuentes ha comenzado a circular en los cenáculos madrileños como alternativa a Mariano Rajoy y a Sáenz de Santamaría, que aunque trate de ocultarlo ha estado al tanto de la corrupción en el PP a través de los informes puntuales del servicio secreto que controla.


Noticias relacionadas