OPINIÓN

La estrategia oculta de Irán hacia Europa

Pedro CANALES | Sábado 30 de enero de 2016
El viaje triunfal del Presidente iraní Hasán Rouhaní por Europa es un serio revés para Estados Unidos, que trata de impedir la incorporación de Irán al eje euro-asiático. Italia y Francia han desplegado la alfombra roja ante el religioso chiita dispuesto a firmar acuerdos económicos y comerciales de miles de millones de euros, en una estudiada estrategia para alejar a Europa de Norteamérica.

La operación “deshielo con Teherán” se le ha torcido a Washington. Obama pensaba culminar su mandato con un gran éxito en la escena internacional que eclipsase sus bochornosos fracasos: el prometido cierre de Guantánamo, la fallida pretensión de acorralar a Putin, el deseo de presentarse como el único candidato a una estratégica luna de miel con China, las deterioradas relaciones con las petromonarquías del Golfo y el estrepitoso descrédito generado por la bestialidad del Estado Islámico, una criatura ideada en los laboratorios de las agencias de inteligencia anglo-norteamericanas.

En lugar de caer en brazos del Imperio, Rouhaní llega a Europa ofreciendo paz y contratos, y además mantuvo un histórico encuentro con el Papa Francisco. El líder de la cristiandad, no sólo de los católicos, dialogó con el interlocutor de una de las religiones más complejas y problemáticas en la actualidad: el Islam.

El dirigente iraní representa al chiismo musulmán, que aunque minoritario en el Islam, se muestra más moderado que el sunismo ortodoxo, origen de todos los movimientos extremistas y yihadistas.

Sin embargo, pese a los aires de reconciliación manifestados por Irán tras abandonar el programa nuclear con fines militares, el régimen de Teherán tiene ambiciones de potencia regional y suficiente capacidad para hacer frente a Turquía y Arabia Saudí en el escenario geopolítico.

Rouhaní, que muestra una aureola muy light, es un veterano de la cúpula iraní, miembro de la más alta instancia religiosa del país desde hace 20 años y del Consejo Supremo de Seguridad Nacional desde los años 90.

Puso en marcha hace 14 años el Centro de Investigaciones Estratégicas, el laboratorio que crea los planes de Irán a medio y largo plazo para formar parte activa del Gran juego euro-asiático. Razones suficientes para no esperar que Irán deje de apoyar a Bashar al-Asad o haga las maletas en Iraq, Siria y Líbano.

Hasán Rouhaní se encuentra en política mucho más a gusto con Vladimir Putin y Xi Jinping, que con Barack Obama y Angela Merkel. Tras la política de mano tendida a Europa, Irán busca que el viejo continente se aleje cada vez más de Estados Unidos y luche por defender sus propios intereses. Una astuta operación de un país de casi 80 millones de habitantes, situado a caballo entre el Golfo Pérsico y Asia, que ocupa el cuarto puesto en la producción mundial de petróleo y el sexto en gas natural.

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