CLAVES

"Samuel no murió, lo mataron"

Ana Velasco Peláez | Miércoles 07 de julio de 2021
Estas son las duras palabras que resumen el trágico desenlace de una noche que se suponía iba a ser para celebrar la Libertad sexual y de género. Todavía queda mucho por hacer y parece que, a pesar de los esfuerzos de aceptación, la homofobia y la discriminacion son preocupantes.

Samuel era un chico homosexual de 24 años, que vivía en Galicia. El pasado viernes, 2 de julio, salía con unas amigas en Riazor. A las afueras de una discoteca, un chico le asestó un puñetazo, y más tarde se unieron unos amigos del agresor y le propinaron una paliza para luego huir. La última palabras que se escuchó, antes de que Samuel muriera, fue “maricón”.

Este es el testimonio que contó a la Policía una de las amigas de Samuel. Un total de 13 declaraciones de testigos de este fatal suceso que ha conmocionado a toda España, sobre todo por cometerse en contra de una persona homosexual. Si bien, la Policía ha barajado que se pudiera tratar de una pelea debido al alcohol, todo apunta a que es otro acto nefasto de violencia homófoba.

Desde el fin de semana pasado, se han celebrado más de un centenar de concentraciones masivas en distintos puntos de España que reclaman “justicia para Samuel”. De hecho, este ha sido el hashtag que se ha usado desde Twitter y otras plataformas sociales, y también en gallego, “Xusticia para Samuel”. Las principales concentraciones han tenido lugar en Madrid y en Galicia.

Pero no solo han acudido personas del colectivo LGTBI, sino cualquier persona indignada por estos actos violentos.

Concretamente en Madrid, han salido miles de manifestantes con pancartas en la Puerta del Sol y, en Galicia ha destacado la de A Coruña, donde han asistido las amigas y familia de Samuel. De hecho, en un total 70 enclaves han tenido lugar las concentraciones en su tierra natal.

En un contexto de avances en la legislación para el colectivo LGTBI, en las calles aún se producen numerosos ataques verbales y físicos contra estas personas. De hecho, el registro de denuncias ha aumentado un 8,6 % de 2018 a 2019, según los últimos datos disponibles del Ministerio del Interior.

Como símbolo de unión y consuelo, los participantes han sacado sus camisetas con el rostro de Samuel y pancartas con mensajes como: “tu neutralidad es cómplice de los agresores”. Mientras, se escuchaba un grito que llenaba todas las plazas: “¡justicia!”.

Los sanitarios que atendieron a Samuel también estaban en A Coruña, junto con las amigas de Samuel, que no pudieron contener su emoción y les agradecieron su labor.

Todavía se está llevando a cabo la investigación de los hechos, pero diferentes colectivos como Avante LGTB+ dan por seguro que fue un asesinato homófobo y exigieron a los responsables que dieran la cara. Hasta el momento, dos hombres y una mujer de entre 20 y 25 años han sido detenidos como presuntos autores, aunque no se descartan más en las próximas horas.

Una amiga de Samuel pidió respeto para sus padres, que aún no están preparados para dar declaraciones pese a las palabras que algunos medios han logrado arrancar a su progenitor.

Otras personas del colectivo LGTBI se han mostrado indignadas y han relatado los actos discriminatorios y las duras palabras que reciben a diario. En Madrid, la Alternativa Universitaria y la Fundación Triángulo han leído un manifiesto en el que reclaman a la ciudadanía y a la clase política más compromiso activo y militante para acabar con la homofobia.

De hecho, en varias ciudades como Valencia y Sevilla algunas personas se han plantado frente a los ayuntamientos y otras sedes políticas para alzar su voz.

Sin duda, todavía la sombra de la violencia homófoba es un lastre en esta sociedad que busca cambios reales. Mientras, las protestas y la indignación continúan en las calles.

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