Una cuidadora del parque safari Beekse Bergen, en Países Bajos, murió el martes tras ser atacada por dos leopardos persas mientras los atendía en un recinto interior. La empleada, con 40 años de trayectoria en el parque, sufrió heridas en la cabeza y el cuello y fue sometida a una operación de urgencia. Beekse Bergen anunció que se abrirá una investigación independiente; no está claro qué ocurrió exactamente dentro del recinto, que no tiene cámaras de vigilancia.
Una cuidadora experimentada del parque safari Beekse Bergen, en el sur de los Países Bajos, murió el martes, días después de ser atacada por leopardos. Trabajaba allí desde hacía cuatro décadas y atendía a dos leopardos persas en una instalación interior cuando ocurrió el ataque, el sábado.
La mujer sufrió heridas en la cabeza y el cuello y fue sometida a una operación de urgencia. Según el medio local NL Times, pese a las lesiones logró avisar a sus compañeros por radio y fue trasladada en helicóptero al hospital en estado crítico. El parque anunció que abrirá una investigación independiente sobre lo ocurrido.
Los dos leopardos, que normalmente se mantienen apartados del personal, habían sido llevados al interior debido a las malas condiciones meteorológicas. No se sabe con exactitud qué ocurrió dentro del recinto, ya que no hay cámaras de videovigilancia en su interior.
Un portavoz del parque dijo al medio local Omroep Brabant que los animales se comportaban con naturalidad y que no serían sacrificados. Beekse Bergen también anunció que habilitará un espacio conmemorativo para que visitantes y trabajadores puedan expresar sus condolencias. El parque señaló que la cuidadora había comenzado su carrera allí a los 17 años y que trabajó en el centro, de forma intermitente, durante cuatro décadas.