Jamaal Howard se convirtió en la primera persona ejecutada en EE.UU. tras el fallido intento de ejecución de Christa Pike. Antes de recibir la inyección letal en Texas, expresó su arrepentimiento por el crimen que cometió y pidió perdón a la familia de la víctima, Vickie Swartout, quien fue asesinada durante un robo en 2000. Howard, que tenía 20 años al momento del crimen, agradeció a quienes lo apoyaron en sus últimos momentos y deseó paz para todos. Su ejecución generó preocupación sobre el uso de la inyección letal en el país, especialmente tras el incidente con Pike.
La primera ejecución en Estados Unidos tras el fallido procedimiento de Christa Pike ha dejado una profunda impresión. Jamaal Howard, condenado a muerte, expresó su arrepentimiento por el crimen que cometió y manifestó su amor hacia su familia y amigos antes de recibir la inyección letal en Texas, según informan diversos medios locales. En sus últimas palabras, pidió perdón a la familia de la víctima y aseguró estar preparado para enfrentar su destino.
Howard fue declarado muerto este miércoles a las 20:03 por el Departamento de Justicia Penal de Texas. A pesar de que sus abogados solicitaron un aplazamiento de la ejecución debido a dudas sobre su estado mental, los tribunales estatales y federales rechazaron la petición.
El reo había sido condenado por el asesinato de Vickie Swartout, una empleada de 42 años en una estación de servicio, ocurrido el 12 de mayo de 2000. Antes de ser ejecutado, Howard se dirigió a la familia Swartout: “Pido disculpas a la familia Swartout y deseo que encuentren cierre y paz”, afirmó. También agradeció a una persona llamada Natalie por ayudarlo a salir de la “oscuridad” y superar “los momentos más difíciles” de su vida, así como al reverendo Jeff Hood por brindarle apoyo espiritual en sus últimas semanas. “Disfruten de la vida y paz para ustedes”, concluyó.
Con tan solo 20 años, Howard cometió el crimen que lo llevaría al corredor de la muerte. Entró al establecimiento poco antes del mediodía mientras Swartout estaba sola trabajando.
Durante el robo, Howard apuntó con una pistola Colt calibre .32 a Swartout; sin embargo, el arma falló inicialmente. Posteriormente, disparó nuevamente y le acertó en el pecho. Tras robar cigarrillos y 114 dólares de la caja registradora, preguntó a Swartout si había más dinero en el local. La mujer falleció pocos minutos después del ataque.