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Peste neumónica: una grave infección pulmonar y su propagación

Plaga neumónica

OpenAI | Miércoles 07 de octubre de 2026

La peste neumónica es una grave infección pulmonar considerada la forma más virulenta de la peste. Existen dos tipos adicionales: la peste bubónica, que afecta los ganglios linfáticos, y la peste septicémica, que impacta la sangre. La peste neumónica puede surgir tras una infección inicial de estas otras formas. Sus síntomas incluyen dificultad para respirar, dolor en el pecho y tos con sangre. Aunque es menos común que la bubónica, su gravedad es mayor. Se estima que anualmente hay entre 1,000 y 3,000 casos de todas las variantes de peste a nivel mundial, con la mayoría siendo bubónica, especialmente en África central, aunque también se registran casos en Rusia, India, China y Estados Unidos. La bacteria causante, Yersinia pestis, persiste en reservorios animales en diversas regiones del mundo.



La peste neumónica: una infección pulmonar grave

La peste neumónica es una infección pulmonar extremadamente seria, considerada como la forma más virulenta de la peste. Junto a ella, existen otras dos variantes: la peste bubónica, que afecta los ganglios linfáticos, y la peste septicémica, que impacta en el torrente sanguíneo. La peste neumónica puede desarrollarse tras una infección inicial de cualquiera de estos otros tipos.

Entre los síntomas más comunes se encuentran la dificultad para respirar, dolor en el pecho y, en muchas ocasiones, tos con sangre. Aunque se considera más grave que la peste bubónica, su incidencia es menos frecuente.

Casos globales y distribución geográfica

A nivel mundial, el número de infecciones por las tres variantes de la peste varía cada año, estimándose entre 1,000 y 3,000 casos anuales. La mayoría de estos son de peste bubónica y se concentran principalmente en África central; sin embargo, también se reportan casos en otras partes del mundo como Rusia, India, China y Estados Unidos.

El profesor Piero Olliaro, especialista en enfermedades infecciosas relacionadas con la pobreza en la Universidad de Oxford, señala que “la peste no ha desaparecido: el bacterio que la causa, Yersinia pestis, persiste en reservorios animales en diversas regiones del planeta”.

Reservorios y medidas de control

Olliaro explica que alrededor de 200 especies de roedores pueden albergar esta bacteria, con reservorios distribuidos por América, Eurasia y África. “Por lo tanto”, añade el profesor, “los casos humanos esporádicos continúan ocurriendo; sin embargo, contar con un sistema de vigilancia establecido, medidas de control de infecciones y tratamientos antibióticos efectivos son herramientas cruciales para limitar su impacto”.


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