Las autoridades chinas han iniciado una investigación sobre el uso de formaldehído para conservar la frescura de los repollos destinados al consumo humano. En la provincia de Hebei, se ha confirmado la veracidad de un video que muestra a personas sumergiendo repollos en una solución antes de cargarlos en camiones. El uso de formaldehído, un químico conocido por sus riesgos cancerígenos, está prohibido en la preservación de alimentos en China. La policía ha tomado medidas legales contra los implicados y se están realizando inspecciones en mercados para asegurar la seguridad del suministro vegetal. Este incidente ha suscitado una amplia atención mediática y críticas hacia los mayoristas por priorizar sus intereses económicos sobre la salud pública.
Las autoridades chinas han iniciado una investigación tras recibir informes sobre el uso de formaldehído para conservar la frescura de los repollos destinados al consumo humano. Funcionarios de la provincia nororiental de Hebei confirmaron que han verificado un video en el que se observa a personas sumergiendo repollos en una solución antes de cargarlos en camiones para su transporte.
El material fue divulgado por un bloguero ambiental la semana pasada. En China, el uso de formaldehído, un químico incoloro conocido por sus propiedades cancerígenas, para la conservación de alimentos está estrictamente prohibido.
Como mayor productor mundial de repollos, China exporta la mayoría de su producción a países vecinos en Asia. Según medios estatales, las autoridades han tomado medidas legales contra los individuos implicados en esta práctica.
Con el objetivo de evitar el pánico y restaurar la confianza del público, los funcionarios están llevando a cabo inspecciones aleatorias en mercados a lo largo del país. Los medios estatales chinos informan que los investigadores también establecerán cuán extendida es esta práctica y tomarán medidas para rastrear los vegetales afectados.
En un comunicado emitido el sábado, las autoridades locales del condado de Kangbao afirmaron: «Cualquier práctica ilegal o no conforme será tratada con rigor según la ley para garantizar la seguridad del suministro de verduras».
El mercado Xinfadi en Pekín, uno de los principales proveedores de productos frescos en la capital, declaró que había investigado el origen de sus repollos y aseguró que ninguno de los vegetales afectados había ingresado a su mercado.
Este incidente ha captado una amplia atención mediática en China. Un editorial del People’s Daily criticó duramente a los mayoristas, señalando que «se enfocaron únicamente en sus intereses económicos inmediatos mientras ignoraban completamente las vidas y la salud de los consumidores. [Ellos] cruzaron una línea roja legal y violaron principios morales básicos».
Anualmente, China produce más de 30 millones de toneladas de repollos, lo que representa casi la mitad del total mundial. Entre los principales destinos de exportación se encuentran Vietnam, Corea del Sur y Rusia.
La exposición a cantidades relativamente altas de formaldehído en ciertos lugares de trabajo ha sido vinculada a algunos tipos de cáncer en humanos; sin embargo, el efecto del contacto con pequeñas cantidades sigue siendo menos claro según la Sociedad Americana del Cáncer.