CLAVES

Ejercicio combinado mejora la salud cardíaca en mujeres posmenopáusicas

Ejercicio cardiovascular

OpenAI | Viernes 24 de julio de 2026

Un estudio reciente ha demostrado que tanto el Nordic walking como el entrenamiento de fuerza mejoran significativamente los marcadores de salud cardiovascular en mujeres posmenopáusicas con exceso de grasa abdominal. Durante un ensayo de 12 semanas, las participantes realizaron sesiones de ejercicio tres veces por semana, evidenciando reducciones en la circunferencia de la cintura, niveles de triglicéridos y mejoras en el colesterol HDL y la regulación del azúcar en sangre. Aunque ambos métodos mostraron beneficios, el Nordic walking destacó por su capacidad para reducir los triglicéridos y la frecuencia cardíaca en reposo, mientras que el entrenamiento de fuerza resultó más efectivo para disminuir el índice de masa corporal y el porcentaje de grasa corporal. La elección entre estas modalidades debe basarse en preferencias personales y estilos de vida, ya que la adherencia regular es clave para obtener beneficios en la salud.



Beneficios del ejercicio combinado para la salud cardíaca en mujeres posmenopáusicas

Un estudio reciente ha revelado que tanto el nordic walking de alta intensidad como el entrenamiento de fuerza son efectivos para mejorar los marcadores de salud cardíaca en mujeres posmenopáusicas con exceso de grasa abdominal. Durante un período de 12 semanas, se compararon ambas modalidades de ejercicio, encontrando mejoras significativas en los indicadores clave de salud cardiovascular.

Los investigadores dividieron a las participantes en tres grupos: uno que realizaba nordic walking, otro dedicado al entrenamiento de fuerza y un grupo control que solo recibió educación sobre estilo de vida. Ambos grupos activos entrenaron tres veces por semana durante la duración del estudio.

Diseño y metodología del estudio

El ensayo incluyó a mujeres posmenopáusicas con exceso de grasa abdominal, asignándolas a uno de los tres grupos mencionados. Las sesiones de nordic walking duraban 60 minutos, alternando entre intervalos rápidos y lentos, alcanzando el 75 al 85 por ciento de su frecuencia cardíaca máxima durante las fases rápidas. Por su parte, las sesiones de entrenamiento de fuerza variaban entre 45 y 60 minutos e incluían ejercicios con mancuernas dirigidos a los principales grupos musculares.

Los investigadores monitorearon cinco marcadores primarios: circunferencia de cintura, presión arterial, triglicéridos, colesterol HDL (colesterol "bueno") y niveles de azúcar en sangre en ayunas. Este diseño permitió una comparación directa entre los dos tipos de ejercicio, utilizando el grupo control como referencia para evaluar los cambios atribuibles a la actividad física estructurada.

Mejoras compartidas entre ambos tipos de ejercicio

Al finalizar las 12 semanas, ambos grupos activos mostraron mejoras significativas en varios marcadores de salud que no se observaron en el grupo control. La circunferencia de cintura disminuyó entre 2.6 y 2.8 centímetros en ambos grupos. Además, el colesterol HDL aumentó en ambas modalidades, destacando un incremento ligeramente mayor en el grupo del nordic walking.

Los niveles de azúcar en sangre también mostraron una reducción notable en ambos grupos activos, mientras que el grupo control no experimentó cambios. Estas mejoras son coherentes con estudios previos que sugieren que el entrenamiento por intervalos puede beneficiar la función cardíaca en personas con diabetes tipo 2, una condición estrechamente relacionada con la resistencia a la insulina y la obesidad abdominal.

Diferencias distintivas entre cada modalidad

A pesar de las mejoras comunes observadas, cada tipo de ejercicio presentó ventajas únicas. El nordic walking logró reducir los triglicéridos y disminuir la frecuencia cardíaca en reposo, lo cual se atribuye a la demanda cardiovascular elevada generada por su estructura intervalada. Esta modalidad parece activar la descomposición de grasas más eficazmente que el ejercicio continuo.

Por otro lado, el entrenamiento de fuerza resultó en mayores reducciones del índice de masa corporal (IMC) y porcentaje de grasa corporal, casi duplicando la pérdida grasa observada en el grupo del nordic walking. Este efecto es probablemente consecuencia del aumento del metabolismo basal asociado al incremento muscular, un beneficio significativo dado que la masa muscular tiende a disminuir con la edad.

Consideraciones prácticas sobre la elección del ejercicio

L os autores del estudio subrayaron que ambos tipos de ejercicio son eficaces y que la adherencia constante es fundamental para alcanzar beneficios para la salud. El nordic walking, por ejemplo, puede ser ideal para quienes prefieren actividades al aire libre y buscan un movimiento amigable para las articulaciones. En contraste, el entrenamiento de fuerza podría ser más adecuado para aquellos que desean construir y mantener masa muscular a medida que envejecen.

Dado que ambas modalidades ofrecen beneficios cardiovasculares y metabólicos complementarios, combinar ambas podría resultar ventajoso; sin embargo, se requiere más investigación para confirmar esta hipótesis. La práctica regular sigue siendo un componente esencial para prevenir enfermedades cardíacas en mujeres posmenopáusicas.

Referencias

  • GreenMedInfo.com. «6 Evidence Based Ways to Burn Belly Fat And Extend Your Life.»
  • NaturalNews.com. «Exercise emerges as a powerful natural remedy for menopausal symptoms.» March 13, 2026.
  • «Nutrition and Diet in Menopause.»
  • Gary Null. «Healthy woman healthy life the womens book of alternative healing.»
  • Mercola.com. «HIIT Improves Heart Function for Type 2 Diabetics.» July 26, 2019.
  • Josef Niebauer. «Cardiac Rehabilitation Manual.»
  • Jason Bussell. «The Asian Diet.»
  • NaturalNews.com. «Sitting for too long linked to greater heart disease risk in postmenopausal women: Study.» September 20, 2021.

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