Un autobús que transportaba hinchas del club argentino Tigre fue atacado a tiros en Uruguay, dejando a una persona herida. El incidente ocurrió cuando los aficionados regresaban de Montevideo tras la victoria de su equipo por 0-3 ante Nacional en la Copa Sudamericana. La caravana, compuesta por 15 autobuses, sufrió el ataque en un tramo del trayecto. El herido, un hombre de 57 años, recibió atención médica y fue dado de alta poco después. El Club Atlético Tigre condenó el ataque y enfatizó que el fútbol debe ser una celebración sin poner en riesgo la integridad de los hinchas.
Un autobús que transportaba a hinchas del club argentino Tigre fue objeto de un ataque a tiros en Uruguay la noche del martes, lo que resultó en una persona herida, según reportan diversos medios. El incidente tuvo lugar cuando los aficionados regresaban de Montevideo, tras haber celebrado una victoria de su equipo por 0-3 contra Nacional de Uruguay en los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana.
La caravana, que consistía en 15 autobuses, fue atacada en un tramo específico del recorrido. El aficionado lesionado fue llevado a un hospital y recibió el alta poco después. «Fue una desgracia con suerte; las heridas fueron en los brazos y no me pasó más nada», declaró el hombre de 57 años desde el puerto de la capital uruguaya antes de embarcar hacia Buenos Aires. En un video grabado dentro del vehículo se pueden observar los restos de una ventanilla astillada y manchas de sangre a lo largo del pasillo.
El Club Atlético Tigre emitió un comunicado expresando su más enérgico repudio ante los graves actos de violencia sufridos por sus socios e hinchas durante el viaje de regreso desde Montevideo. «El fútbol debe ser una fiesta y bajo ninguna circunstancia debemos aceptar que se ponga en riesgo la integridad física de nuestra gente», enfatizó el mensaje oficial del club.
Este ataque resalta la creciente preocupación por la seguridad en eventos deportivos, donde la violencia ha comenzado a convertirse en un tema recurrente. Las autoridades locales están bajo presión para garantizar la seguridad tanto de los aficionados como de los equipos involucrados en estos encuentros.