El partido entre Inglaterra y Argentina en el Mundial de Fútbol evoca el mítico encuentro de cuartos de final en México 1986, conocido por la famosa "mano de Dios" de Diego Maradona. A cuarenta años del evento, el contexto histórico sigue presente, ya que se disputó solo cuatro años después de la guerra de las Malvinas. Maradona recordó que cada jugada era una forma de resarcimiento nacional, destacando la importancia emocional del partido para los argentinos. En el próximo encuentro, la afición argentina se unirá con cánticos que rinden homenaje a Malvinas y a su legado futbolístico, buscando revivir la gloria del pasado y aspirar a un nuevo campeonato.
Cuarenta años después, el histórico partido entre Inglaterra y Argentina sigue vivo en la memoria colectiva. Este miércoles, ambos equipos se enfrentarán en una semifinal del Mundial de Fútbol, un encuentro que rememora el célebre juego de cuartos de final celebrado en México 86.
Este duelo se ha convertido en un símbolo perdurable, no solo por lo que ocurrió en el campo, sino también por el contexto político que lo rodeaba. Apenas cuatro años después de la guerra de las Malvinas (1982), ingleses y argentinos protagonizaron uno de los partidos más recordados en la historia del fútbol mundial.
Diego Armando Maradona, figura icónica del fútbol argentino, expresó: «El partido con Inglaterra nos marcó. Siempre pensábamos en Malvinas. Yo no mezclo la política con el deporte, pero quería dar más que en otros partidos. Para nosotros era especial».
En el Estadio Azteca de Ciudad de México, Maradona dejó su huella al anotar dos goles memorables. El primero llegó al minuto 52 con la famosa ‘mano de Dios’, un tanto que hoy sería impensable gracias al VAR. Solo tres minutos después, logró el ‘gol del siglo’, considerado como la mayor exhibición individual en la historia de los Mundiales.
A pesar del descuento logrado por Gary Lineker al minuto 81, Argentina avanzó a la final, donde eventualmente se coronaría campeona frente a Alemania.
Tras ese partido, Maradona describió su primer gol como ‘la mano de Dios’ y se refirió al enfrentamiento con Inglaterra como «una sensación increíble», resaltando que fue una especie de venganza simbólica contra los ingleses.
Años después, Maradona reflexionó sobre la carga emocional que llevaba aquel encuentro: «Todo el mundo quería ganar ese partido, por la gente, por las madres que perdieron sus hijos en Malvinas. Ellos vinieron a jugarse la vida, pero nosotros nos jugábamos dos y les dimos a la gente la alegría que se merecían».
Cada acción durante el juego representaba una oportunidad para reivindicar un sentimiento nacional. «Hicimos algo histórico para el pueblo argentino. Hoy lo podemos ver desde un lugar más distante, pero en ese momento estaba fresco; desde las Malvinas hasta ese partido se vivió de otra manera. Yo tenía claro que era una lucha interna», comentó Maradona.
A nivel estadístico, Inglaterra tiene una ligera ventaja en enfrentamientos directos, ganando seis veces frente a tres derrotas contra Argentina. Sin embargo, para muchos aficionados, ‘El Partido’ —como es conocido— pertenece indiscutiblemente a Argentina.
Este miércoles, en el Estadio Atlanta, los fervorosos hinchas argentinos apoyarán a su selección con un cántico que resonará con fuerza: «Por Malvinas. Por el Diego. Por la última de Leo. Argentina quiero verte bicampeón».