La exposición a la luz solar se revela como un antidepresivo natural, ya que aumenta los niveles de serotonina y dopamina, regulando el reloj biológico del cuerpo. Sin embargo, los estadounidenses pasan aproximadamente el 93% de su tiempo en interiores o en automóviles, lo que limita su acceso a esta fuente vital de luz. Se recomienda recibir entre 10 y 30 minutos de luz solar por la mañana para mejorar la salud mental. Además, la luz solar contribuye a la producción de vitamina D y otros compuestos beneficiosos para el organismo, mientras que los suplementos de vitamina D no han demostrado ser tan efectivos. Expertos sugieren que mantener un horario estándar permanente podría beneficiar la salud pública al proteger la luz matutina esencial para el bienestar mental.
La luz solar se ha revelado como un antidepresivo natural, capaz de aumentar los niveles de serotonina y dopamina, además de regular el reloj biológico del cuerpo. Sin embargo, la realidad es que los estadounidenses pasan aproximadamente el 93 por ciento de su vida en interiores o en automóviles, privándose así de la luz biológica necesaria para mantener una buena salud emocional. La exposición al sol genera alrededor de dos docenas de compuestos beneficiosos; el vitamina D es solo uno de ellos.
Los expertos sugieren que dedicar entre 10 a 30 minutos bajo el sol por la mañana, dentro de la primera hora tras despertarse, puede ofrecer importantes beneficios para la salud mental. Además, mantener un horario estándar permanente podría proteger la luz matutina y prevenir cientos de miles de accidentes cerebrovasculares y millones de casos de obesidad.
La doctora Katie Rodan, exjefa residente en dermatología en la Universidad de Stanford, explicó que la luz solar incrementa los niveles de serotonina y dopamina, estableciendo así el ritmo circadiano del cuerpo para el día. Por su parte, Vaibhav Diwadkar, profesor de psiquiatría y neurociencias conductuales en Wayne State University, aboga por combinar la exposición al sol con actividad física en lugar de simplemente tomar el sol pasivamente. «Lo mejor para nuestro bienestar mental y físico es una combinación de sol y movimiento. Es un ganar-ganar», afirmó.
Phillip Lowe, psicólogo clínico en Kaiser Permanente, destacó un cambio en la comunicación sobre salud pública: «Hay nueva evidencia que sugiere que la luz natural es preferible a la terapia con luz artificial». Los investigadores señalan que el espectro completo del color natural tiene efectos positivos sobre el ritmo circadiano, ventajas que una lámpara no puede igualar.
Una vida mayormente interior puede resultar en bajos niveles de vitamina D, lo cual se ha asociado con síntomas depresivos; sin embargo, los investigadores evitan afirmar que esta relación sea causal. El Dr. A. Gerson Schreiber, exdirector médico y presidente del departamento de psiquiatría en Kaiser Permanente, indicó que ahora se incluye la prueba de niveles de vitamina D en tratamientos para la depresión. «Cuando comencé a ejercer, no existía información sobre cómo los bajos niveles de vitamina D podían contribuir a trastornos depresivos», comentó.
El Dr. Charles Garven del Cleveland Clinic estima que más del 90 por ciento del suministro corporal de vitamina D proviene del sol. Sin embargo, los suplementos no han cumplido con las expectativas generadas; según Rowan Jacobsen, autor del libro In Defense of Sunlight: The Surprising Science of Sun Exposure, las grandes pruebas clínicas mostraron que no hubo mejoras significativas salvo en pacientes severamente deficientes. La exposición solar parece generar numerosos compuestos antiinflamatorios; por otro lado, un suplemento proporciona solo uno.
A lo largo del tiempo, los clínicos han advertido que cambiar el horario dos veces al año afecta negativamente a quienes ya lidian con depresión o ansiedad. Un análisis realizado por Stanford Medicine, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, modeló la exposición a la luz condado por condado y concluyó que un horario estándar permanente —que protege la luz matutina— sería la opción más saludable. Se estima que esto podría reducir hasta 300,000 accidentes cerebrovasculares y 2.6 millones menos casos de obesidad.
No obstante, el horario permanente de verano —apoyado por el Congreso y el presidente Trump— ofrece solo dos tercios de esos beneficios mientras aleja la luz necesaria durante las horas matutinas. En este asunto, los científicos del sueño merecen ser escuchados.
Aunque la sobreexposición al sol aumenta el riesgo de cáncer cutáneo, Rodan recomienda usar protector solar —SPF 50, mineral y amplio espectro— además de sombreros o viseras. Exponer aproximadamente el 25 por ciento del cuerpo es suficiente para obtener sus beneficios.
A pesar del temor generalizado hacia el sol durante décadas y luego ser reemplazado por píldoras supuestamente milagrosas que no funcionaron adecuadamente, Jacobsen argumenta que las pautas oficiales se diseñaron para las personas más sensibles al sol y se aplicaron indiscriminadamente a todos: «Los estudios han demostrado que exponerse al sol reduce la mortalidad por cualquier causa entre un 10 y un 30 por ciento», declaró.
Aquello que fue considerado peligroso ahora se revela como una fuente inagotable de bienestar sin necesidad alguna de receta médica ni copago alguno.
Fuentes:
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 93% | Porcentaje de vida que los estadounidenses pasan en interiores o en automóviles. |
| 7% | Porcentaje de vida que los estadounidenses pasan bajo la luz natural. |
| 10 a 30 minutos | Tiempo recomendado de exposición al sol para beneficios mentales. |
| 300,000 | Número estimado de accidentes cerebrovasculares evitables con tiempo estándar permanente. |