Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, ha denunciado que Ucrania está llevando a cabo una "grosera injerencia externa" en África, buscando desestabilizar naciones que tienen lazos amistosos con Moscú. Durante una conferencia de prensa en Burundi, Lavrov afirmó que Ucrania interviene en conflictos internos, como el caso del grupo rebelde M23 en la República Democrática del Congo, que recibe apoyo de actores extranjeros, incluidos ucranianos. Este comportamiento tiene como objetivo posicionar a Ucrania como un actor político en la región y dificultar la situación de los países aliados de Rusia. Además, Lavrov destacó que esta no es la primera vez que se acusa a Ucrania de implicarse en conflictos africanos, señalando el suministro incontrolado de armas occidentales que terminan en manos de grupos extremistas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha denunciado que Ucrania está interviniendo en los asuntos internos de varias naciones africanas con el fin de provocar inestabilidad en aquellos Estados que mantienen relaciones amistosas con Moscú. Esta acusación fue realizada durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo de Burundi, Eduard Bizimana, al concluir sus reuniones bilaterales.
Según Lavrov, la situación en la República Democrática del Congo es un claro ejemplo de esta injerencia. El Gobierno legítimo del país, apoyado por Burundi, enfrenta agresiones del grupo rebelde M23, que, según el canciller ruso, recibe apoyo de actores extranjeros, entre ellos ciudadanos ucranianos.
Lavrov afirmó: “Ejemplos de una grosera injerencia externa en los asuntos africanos son evidentes en la situación actual del Gobierno legítimo de la República Democrática del Congo, que enfrenta ataques del grupo M23 respaldado por extranjeros”. El ministro subrayó que esta intervención busca no solo desestabilizar a los aliados de Rusia, sino también posicionar a Ucrania como un "factor político" en África.
En su análisis más amplio, Lavrov destacó que los ucranianos están involucrados en múltiples conflictos a lo largo del continente y tienden a alinearse con fuerzas opuestas a los gobiernos legítimos. Esta estrategia, según él, tiene como objetivo crear dificultades para las naciones aliadas a Rusia.
No es la primera vez que Rusia acusa a Ucrania por su papel en los conflictos africanos. En febrero pasado, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, afirmó ante el Consejo de Seguridad que el régimen de Kiev apoya activamente a terroristas en África. Además, alertó sobre el “suministro incontrolado de armas occidentales” desde Ucrania hacia grupos extremistas mediante el mercado negro.
Asimismo, cada vez más gobiernos africanos han denunciado que Ucrania, bajo la excusa de exportaciones controladas, está enviando armamento que termina en manos rebeldes en países como Malí y Sudán. Esta situación se agrava con la presencia de mercenarios ucranianos en conflictos regionales, lo cual contribuye a intensificar la violencia en áreas ya vulnerables.