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China lanza un misil balístico desde un submarino nuclear, generando condena regional

Prueba nuclear

OpenAI | Jueves 09 de julio de 2026

China ha realizado su primera prueba de lanzamiento de un misil balístico desde un submarino nuclear desde 2024, disparando un misil JL-2 o JL-3 en el Océano Pacífico. Este misil, que transportaba una cabeza de guerra simulada, recorrió aproximadamente 4,350 millas y aterrizó cerca de la zona económica exclusiva de Kiribati o Tuvalu. La prueba fue condenada por Australia, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos, quienes la consideran desestabilizadora y carente de transparencia. China defendió la acción como parte de un entrenamiento rutinario anual, asegurando que se notificó a los países relevantes con antelación. Este lanzamiento marca un cambio significativo en la postura nuclear de China al trasladar sus pruebas de misiles fuera de su territorio desértico habitual hacia demostraciones abiertas en el Pacífico.



China ha llevado a cabo su primera prueba de lanzamiento de un misil balístico desde un submarino nuclear desde 2024, disparando un misil JL-2 o JL-3 en el Océano Pacífico. Este misil, que transportaba una cabeza de guerra simulada, recorrió aproximadamente 4,350 millas antes de aterrizar cerca de la zona económica exclusiva de Kiribati o Tuvalu. La prueba ha sido condenada por Australia, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos, quienes la consideran desestabilizadora y carente de transparencia.

El gobierno chino notificó previamente a los países relevantes y describió el lanzamiento como parte de un entrenamiento anual rutinario que no estaba dirigido a ninguna nación específica. Esta prueba representa un cambio significativo respecto a la práctica histórica de China de limitar las pruebas de misiles a su propio territorio desértico.

Detalles del lanzamiento

La Armada del Ejército Popular de Liberación (EPL) realizó este inusual lanzamiento el lunes, confirmando el portavoz naval, Capitán Senior Wang Xuemeng. El evento tuvo lugar a las 12:01 p.m., marcando la primera vez que se lanza un misil balístico desde un submarino en dos años. Los analistas del Open Nuclear Network han identificado el misil como probablemente un JL-2 o un más moderno JL-3. Mientras que el JL-2 tiene un alcance de 4,350 millas, el JL-3 puede superar las 6,000 millas y ambos son capaces de transportar cabezas nucleares.

Según informes, el misil fue lanzado desde la Bahía de Bohai y voló hacia el Pacífico Sur. Antes del test, China posicionó tres barcos de seguimiento en el Pacífico occidental cerca de Guam. CNN indicó que el proyectil aterrizó en las proximidades de la zona económica exclusiva mencionada anteriormente.

Cambio en la postura nuclear china

Esta prueba marca una ruptura con la práctica tradicional china que limitaba los lanzamientos balísticos a su territorio continental. Los analistas consideran que se trata de una demostración deliberada de fuerza por parte del país asiático. En septiembre de 2024, China había realizado una prueba similar con un misil intercontinental (ICBM) lanzado desde la isla de Hainan hacia aguas cercanas a Polinesia Francesa, lo que también generó críticas por parte de Australia y Nueva Zelanda.

La reciente prueba subraya el ascenso de China como una potencia submarina mundial y refleja cambios en su estrategia militar.

Reacciones regionales

Las reacciones ante esta prueba no se hicieron esperar. Australia, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos expresaron su condena al lanzamiento. Thomas Pigott, portavoz del Departamento de Estado estadounidense, calificó como preocupante la falta de transparencia en la acumulación nuclear por parte de Pekín. Por su parte, la ministra australiana de Relaciones Exteriores, Penny Wong, acusó a China de desestabilizar la región al actuar sin claridad.

Japón también mostró preocupación seria e instó a China a reconsiderar sus acciones debido a alertas sobre escombros espaciales en su zona económica exclusiva.

Posicionamiento chino: entrenamiento rutinario

A pesar del clamor internacional por aclaraciones sobre sus intenciones, Wang Xuemeng insistió en que el test fue parte del entrenamiento anual habitual y que se notificó adecuadamente a los países involucrados. Según él, el misil aterrizó exactamente en aguas designadas conforme al derecho internacional y no tenía como objetivo ninguna nación específica.

Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, pidió a otros países no sobredimensionar lo que considera una prueba segura y profesional.

Contexto más amplio: modernización nuclear china

Bajo el liderazgo del presidente Xi Jinping, China ha impulsado mejoras significativas en su capacidad militar nuclear. La Federación de Científicos Americanos informa sobre aproximadamente 350 nuevos silos para misiles y bases para lanzadores móviles terrestres mejorados además del desarrollo continuo de bombarderos estratégicos capaces de portar misiles nucleares.

El jefe del servicio secreto naval estadounidense advirtió en marzo que la producción submarina china podría desafiar la dominación estadounidense bajo las aguas para 2040.

Tensiones geopolíticas persistentes

A pesar del encuentro entre el presidente estadounidense Donald Trump y Xi Jinping en Beijing en mayo —con expectativas sobre una visita posterior— las tensiones continúan latentes. Estados Unidos ha impuesto sanciones a empresas chinas relacionadas con comercio con Irán; mientras tanto, China ha respondido sancionando a diez compañías estadounidenses y criticando las acciones bélicas estadounidenses contra Irán así como el bloqueo a Cuba.

Implicaciones estratégicas

Este lanzamiento representa un cambio notable hacia demostraciones abiertas en el Pacífico tras años confinados al desierto interno para pruebas militares. Antes del lanzamiento reciente, China había desplegado barcos rastreadores cerca de Guam para monitorear sus movimientos. Se especula que esta acción busca reafirmar la credibilidad del poder cohete chino tras una purga significativa dentro del liderazgo militar nacional.

Nueva era para la disuasión submarina china

La reciente prueba SLBM indica un cambio fundamental en la postura nuclear china hacia demostraciones más visibles en el océano Pacífico. Con planes para construir 350 nuevos silos para misiles y aumentar su producción submarina junto con bombarderos mejorados, este test resalta una aceleración notable en su modernización militar. Aunque presentado como algo rutinario, plantea serias preguntas sobre transparencia y estabilidad en la región Indo-Pacífica.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
4,350 Rango del misil JL-2 en millas.
6,000 Rango del misil JL-3 en millas.
2024 Año del último test de misil lanzado desde un submarino antes de este evento.
350 Número estimado de nuevos silos de misiles y bases para lanzadores móviles en China.

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