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Radiación electromagnética de líneas eléctricas afecta el sistema hormonal, según estudio

Radiación electromagnética

OpenAI | Viernes 03 de julio de 2026

Un estudio revisado en la revista Applied Sciences por Tojza et al. ha encontrado que la exposición a radiación electromagnética de baja frecuencia (ELF-EMF), emitida por líneas eléctricas y dispositivos electrónicos, está asociada con alteraciones en el sistema endocrino. Los hallazgos destacan cambios en los niveles de hormonas del estrés, melatonina y hormonas reproductivas, posiblemente mediadas por estrés oxidativo y desequilibrio de iones de calcio. A pesar del aumento de la exposición debido a la expansión de infraestructuras eléctricas y dispositivos electrónicos, no existen límites federales en EE. UU. para la exposición a EMF. Se recomienda realizar más estudios a largo plazo en humanos para evaluar estos efectos y se sugieren medidas preventivas para reducir la exposición diaria.



Un estudio de revisión publicado en la revista Applied Sciences por Tojza y colaboradores ha revelado que la exposición a radiación electromagnética de muy baja frecuencia (ELF-EMF), un tipo de radiación no ionizante emitida por líneas eléctricas, subestaciones, electrodomésticos y dispositivos electrónicos, está consistentemente relacionada con alteraciones en el sistema endocrino, según investigaciones realizadas en animales.

El sistema endocrino es responsable de regular hormonas que controlan funciones vitales como el metabolismo, el crecimiento, la reproducción y la respuesta al estrés.

La revisión indicó que la exposición a ELF-EMF se asocia con niveles alterados de hormonas del estrés, melatonina, hormonas tiroideas y hormonas reproductivas. Los autores señalaron que «la sensibilidad innata del sistema endocrino, junto con su papel en la mediación de las respuestas al estrés y el mantenimiento de la homeostasis, lo convierte en un candidato principal para manifestar respuestas biológicas sutiles pero significativas a perturbaciones ambientales como los ELF-EMFs».

Detalles del estudio

El análisis resumió evidencia de múltiples estudios en animales que demuestran cómo la exposición a ELF-EMF puede afectar la producción de cortisol y melatonina, así como la función tiroidea y los niveles hormonales reproductivos. Los autores afirmaron que la sensibilidad del sistema endocrino lo convierte en un blanco potencial para las respuestas biológicas ante disturbios ambientales.

Según el estudio, estas alteraciones son probablemente mediadas por un aumento del estrés oxidativo y desequilibrios en el hogar de los iones de calcio.

Se destacó que las fuentes de ELF-EMF están ampliamente distribuidas e incluyen líneas eléctricas, cableado doméstico y dispositivos electrónicos. Estudios citados en la revisión demostraron que incluso exposiciones a bajo nivel durante períodos prolongados pueden provocar cambios medibles en el sistema endocrino en modelos animales.

Los autores hicieron un llamado a realizar más estudios a largo plazo en humanos para aclarar la magnitud de estos efectos en las personas.

Aumento de exposición y vacíos regulatorios

La revisión enfatizó que la exposición a ELF-EMF está aumentando, impulsada en parte por la expansión de centros de datos de inteligencia artificial (IA) que requieren nuevas líneas de transmisión de alta tensión y subestaciones, así como por el creciente uso de dispositivos electrónicos en hogares, escuelas y lugares de trabajo.

A pesar del incremento en la exposición, no existen límites federales de seguridad para la exposición a campos magnéticos EMF en Estados Unidos. Funcionarios indicaron que toda investigación realizada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) sobre EMF no ionizantes fue desfinanciada en los años 90.

En 2001, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasificó los campos magnéticos ELF como «posiblemente» carcinógenos humanos, basándose principalmente en evidencia que relaciona exposiciones residenciales entre 3 y 4 mG con leucemia infantil.

Enfoques precautorios y políticas internacionales

Los autores del estudio subrayaron que la naturaleza generalizada de la exposición a ELF-EMF justifica un enfoque precautorio. El Consejo de Europa ha recomendado previamente prohibir teléfonos móviles y redes inalámbricas en escuelas.

Diversos países han implementado políticas restrictivas sobre construcción de viviendas y escuelas cerca de áreas con altos niveles magnéticos. Por ejemplo, los Países Bajos están comprando casas con niveles elevados de exposición EMF debido a líneas eléctricas cercanas.

Científicos han abogado por minimizar la exposición a EMF durante décadas. En Estados Unidos deberían implementarse políticas para reducir esta exposición como medida preventiva para proteger la salud pública, siguiendo enfoques adoptados por otros países.

Conclusión y necesidad de más investigación

El estudio concluyó que aunque hay evidencia consistente proveniente de modelos animales, se necesitan más investigaciones a largo plazo en humanos para comprender completamente los efectos endocrinos asociados con la exposición a ELF-EMF. Los autores recomendaron continuar investigando y considerar medidas políticas para abordar la exposición acumulativa diaria derivada de infraestructuras eléctricas.

El papel del sistema endocrino en mediar respuestas al estrés y mantener homeostasis lo convierte en un candidato clave para manifestar respuestas biológicas sutiles ante perturbaciones ambientales.

Aconsejan también que las personas pueden tomar medidas simples para reducir su exposición midiendo los niveles EMF e implementando precauciones básicas. Se deben enfocar futuros estudios en poblaciones humanas expuestas a ELF-EMF elevados provenientes de líneas eléctricas y subestaciones durante períodos prolongados.


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