CLAVES

Pentágono limita acceso a la prensa por razones de seguridad

Restricciones prensa

OpenAI | Viernes 05 de junio de 2026

El Departamento de Guerra ha restringido el acceso a su oficina de asuntos públicos para periodistas, tras redesignar el espacio como una instalación de información clasificada (SCIF). Esta decisión, anunciada el 1 de junio, se debe a la necesidad de proteger material sensible manejado por el personal. El secretario de prensa interino del Pentágono, Joel Valdez, afirmó que los periodistas aún podrán programar citas con funcionarios, aunque ya no tendrán acceso directo. Este cambio forma parte de un esfuerzo más amplio por mejorar la seguridad operativa bajo la dirección del secretario de Guerra, Pete Hegseth, y ha generado críticas sobre la transparencia gubernamental y el acceso a la información.



El Departamento de Guerra anunció el lunes que los periodistas ya no tendrán acceso abierto a su oficina de asuntos públicos. Esta decisión se produjo tras la redesignación del espacio como una Instalación de Información Compartimentada Sensible (SCIF) para albergar al personal que maneja material clasificado, según reporta ZeroHedge.

El secretario de prensa interino del Pentágono, Joel Valdez, confirmó el cambio y explicó que los redactores de discursos que trabajan en la oficina manejan información clasificada y requieren acceso a sistemas gubernamentales seguros. En un mensaje publicado en X, Valdez afirmó: «Este es el Departamento de Guerra más transparente de la historia. Ninguna cantidad de tergiversaciones por parte de los medios de comunicación puede cambiar eso». A pesar de las nuevas restricciones, los periodistas podrán programar citas con el secretario de prensa y el asistente del Secretario de Guerra para Asuntos Públicos.

Cambio en las políticas de acceso

Esta redesignación representa un esfuerzo más del Secretario de Guerra, Pete Hegseth, por reforzar la seguridad operativa y modificar las prácticas tradicionales de acceso a los medios dentro del Pentágono. Anteriormente, los reporteros podían ingresar a la oficina sin necesidad de acompañamiento y dirigirse directamente a los funcionarios públicos militares con sus preguntas.

En octubre de 2025, Hegseth implementó restricciones adicionales para los medios, incluyendo normas que permiten a los funcionarios revocar credenciales a aquellos periodistas considerados como riesgos para la seguridad. El New York Times presentó dos demandas contra el Pentágono, argumentando que estas restricciones violan las protecciones del Primer Enmienda; ambos casos están pendientes en los tribunales.

Justificación del Pentágono y declaraciones oficiales

Valdez subrayó que este cambio era necesario debido al manejo habitual de material clasificado por parte de los redactores y su necesidad de acceder a SIPRNet, la Red Secreta de Protocolo Internet. «No hay nada controvertido en eso», añadió.

Aunque el Departamento de Guerra ha presentado esta política como una medida de seguridad, ha reavivado el debate sobre la transparencia gubernamental. Los fundadores del país entendieron que una prensa libre ayudaría a prevenir abusos por parte de funcionarios públicos. El caso Pentagon Papers limitó drásticamente el poder del gobierno para bloquear la publicación de información.

Reacciones y desafíos legales

El juez federal Paul Friedman emitió una orden bloqueando la política de acceso mediático del gobierno Trump en marzo, apoyando al NYT y determinando que partes clave de las reglas sobre credenciales violaban las enmiendas Primera y Quinta. La sentencia afirmó que «aquellos que redactaron la Primera Enmienda creían que la seguridad nacional requiere una prensa libre y un público informado». Una corte apelativa permitió temporalmente al Pentágono exigir acompañamiento para los reporteros mientras se apela el fallo anterior.

Grupos defensores de los medios han criticado estas restricciones por limitar el acceso y la transparencia informativa. Algunas organizaciones noticiosas importantes que rechazaron las nuevas reglas del Pentágono habían aceptado previamente acuerdos más estrictos bajo las administraciones Obama y Biden en Guantánamo Bay. Mientras tanto, el NYT continúa persiguiendo sus demandas, que aún están pendientes.

Perspectivas e implicaciones más amplias

La redesignación de la oficina de prensa como SCIF forma parte de un patrón más amplio bajo Hegseth hacia un endurecimiento en la seguridad operativa. Aunque los reporteros mantienen un acceso limitado mediante citas programadas, se ha eliminado el acceso directo que anteriormente permitía a los periodistas acercarse directamente a los funcionarios.

Este cambio resalta las tensiones continuas entre el Pentágono y los medios respecto al acceso y la seguridad. Un exfuncionario de relaciones públicas del Pentágono describió a la administración Reagan como «deliberadamente empeñada en reemplazar nuestra presunción histórica de apertura gubernamental con una presunción de cierre». Las actuales restricciones evocan esa era según críticos que sostienen que un gobierno popular sin información popular es solo un prólogo hacia una farsa o una tragedia.


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