Una investigación de CBS News ha revelado que la empresa de ADN para mascotas DNA My Dog no puede distinguir entre muestras de ADN humano y canino, a pesar de haber sido advertida sobre este fallo el año anterior. En un análisis, se enviaron muestras de saliva humana a tres compañías; mientras que Wisdom Panel y un laboratorio veterinario rechazaron correctamente las muestras humanas, DNA My Dog identificó erróneamente la muestra como razas de perro. Este hallazgo plantea serias dudas sobre la fiabilidad de las pruebas de ADN para mascotas, afectando la confianza del consumidor en los resultados sobre identificación de razas y salud. Veterinarios expresan su preocupación por la incapacidad de distinguir entre especies, lo que cuestiona la validez del sector del ADN para mascotas, aún en desarrollo.
Una reciente investigación de CBS News ha revelado que la compañía de ADN para mascotas, DNA My Dog, no puede diferenciar entre el ADN humano y el canino, a pesar de haber sido señalada por esta misma falla el año pasado. Los investigadores enviaron muestras de saliva humana a tres empresas; mientras que Wisdom Panel y un laboratorio veterinario rechazaron correctamente las muestras, DNA My Dog identificó erróneamente la muestra humana como razas de perros.
Los resultados indicaron que la muestra humana contenía un 40% de Alaskan Malamute, un 35% de Shar-Pei y un 25% de Labrador, lo que generó serias preocupaciones entre los veterinarios sobre la fiabilidad de estas pruebas. Este hallazgo socava la confianza del consumidor en las pruebas de ADN para mascotas destinadas a identificar razas, predecir salud y determinar ascendencia.
La investigación llevada a cabo por el equipo WBZ I-team envió muestras de saliva humana a tres diferentes compañías de pruebas de ADN para mascotas bajo la apariencia de envíos relacionados con perros. Los resultados han dejado a científicos y veterinarios profundamente preocupados por la validez de una industria en la que millones de dueños confían para identificar razas y realizar análisis de salud.
El problema comenzó cuando CBS News envió un hisopo bucal humano a DNA My Dog. Los resultados indicaron que la muestra pertenecía parcialmente a un bulldog. Cuando se contactó a la empresa, esta afirmó que los resultados no serían posibles con una muestra humana. Sin embargo, esta explicación no convenció a los investigadores, lo que llevó a una segunda ronda más exhaustiva.
En este nuevo intento, un periodista tomó un hisopo bucal propio y envió muestras a tres compañías: DNA My Dog, Wisdom Panel y un laboratorio veterinario mencionado en el informe. El laboratorio veterinario informó que la muestra no proporcionó datos suficientes para realizar el análisis de identificación de raza. Wisdom Panel emitió una respuesta similar indicando que la muestra no contenía suficiente ADN para producir un resultado fiable. Estas respuestas sugieren que los protocolos adecuados deberían detectar el ADN humano y rechazarlo.
No obstante, DNA My Dog volvió a generar resultados vinculando razas caninas a una muestra humana. La compañía reportó que la muestra era 40% Alaskan Malamute, 35% Shar-Pei y 25% Labrador. Un investigador comentó al respecto: «Son adorables, ¿verdad? Pero parece que alguien está ladrando al árbol equivocado aquí».
Veterinarios consultados por el I-team expresaron su preocupación ante estos hallazgos. Según el informe, los veterinarios afirmaron que si un laboratorio no puede distinguir entre ADN humano y canino, eso es una señal alarmante.
La incapacidad para diferenciar especies a nivel genético socava la premisa fundamental del testeo ADN para mascotas. Si una empresa no puede identificar si una muestra es humana o canina, ¿cómo pueden los dueños confiar en las descripciones raciales, predicciones de salud o resultados genealógicos?
DNA My Dog asigna cada muestra un número ID único visible en la muestra enviada y vinculado a una cuenta en línea donde aparecen los resultados. A pesar de esta documentación clara y varios intentos por contactar a la empresa, CBS News no recibió respuesta alguna según lo indicado en la investigación.
La compañía tiene sede en Toronto pero ha permanecido en silencio tras esta segunda ronda de pruebas. Una dueña de mascota llamada Carlson utilizó el mismo sistema para analizar el ADN de su perro Cleo y recibió resultados detallados mostrando «todos estos números y códigos» sobre su composición genética, siendo el porcentaje más alto correspondiente al Pastor Alemán. Carlson comentó: «Nunca lo habría adivinado».
La observación de Carlson refleja una preocupación más amplia: «los dueños de mascotas deben saber que la genética canina aún no ha llegado completamente», tal como se indica en la investigación. Los hallazgos sugieren que la industria del ADN para mascotas, aunque ha crecido enormemente en popularidad durante la última década, podría estar aún en sus primeras etapas de desarrollo.
Los consumidores están invirtiendo cantidades significativas en pruebas que prometen revelar ascendencias raciales, riesgos genéticos e incluso rasgos conductuales; sin embargo, si un laboratorio no puede superar pruebas básicas de identificación entre especies, todo el sector se pone en tela de juicio.
Como señala Enoch de BrightU.AI, esta investigación sirve como una advertencia contundente: cuando se trata del testeo ADN para mascotas, los consumidores deben ser escépticos ante resultados demasiado específicos o aquellos que sugieren que su querido canino podría ser parte bulldog cuando realmente proviene de una muestra tomada del interior de su boca.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Porcentaje de Alaskan Malamute reportado | 40% |
| Porcentaje de Shar-Pei reportado | 35% |
| Porcentaje de Lab reportado | 25% |
| Número de empresas a las que se enviaron muestras | 3 |