El Departamento de Energía de EE.UU. está considerando utilizar plutonio excedente de sus ojivas nucleares como combustible para la generación de energía. Han seleccionado cinco empresas para negociaciones avanzadas sobre la posible asignación de este material, con el objetivo de convertirlo en combustible para reactores avanzados y generar electricidad de manera segura. Este enfoque surge en un contexto donde el país busca gestionar los residuos nucleares y optimizar el uso del plutonio, en lugar de eliminarlo. Sin embargo, el plan enfrenta críticas por los riesgos de seguridad asociados a su reutilización en energía civil, ya que otros países han encontrado problemas similares en intentos anteriores.
El Departamento de Energía de Estados Unidos está considerando la posibilidad de utilizar el plutonio, material que históricamente ha sido empleado en ojivas nucleares, como fuente de combustible para la generación de energía. Un portavoz de la oficina de energía nuclear del departamento anunció recientemente que se han seleccionado cinco empresas del sector para iniciar negociaciones avanzadas sobre la posible asignación de este material en exceso.
Las compañías elegidas son Oklo, Exodys Energy, Shine Technologies, Standard Nuclear y Flibe Energy. Jacob DeWitte, cofundador de Oklo, destacó que este programa gubernamental podría acelerar el desarrollo de la energía atómica.
Oklo emitió un comunicado en el que afirma que esta iniciativa representa «una vía para la gestión de residuos mediante su uso: convertir el material existente en combustible para reactores avanzados, generando así electricidad fiable y consumiéndolo bajo estrictos requisitos de seguridad, salvaguardias y control de materiales».
Estados Unidos ha producido grandes cantidades de plutonio desde los tiempos de la Guerra Fría y actualmente cuenta con reservas sobrantes de sus antiguas ojivas nucleares que ya no planea utilizar. En 2025, el entonces presidente Donald Trump firmó un decreto que promueve el uso eficiente del plutonio, así como otros productos recuperados a través del reciclaje y reprocesamiento. Este decreto también ordena detener el programa destinado a diluir y eliminar las reservas excedentes de plutonio.
A diferencia de su eliminación, Trump encargó al Departamento de Energía establecer un programa para procesar el plutonio sobrante y ponerlo a disposición de la industria energética como combustible para tecnologías nucleares avanzadas.
No obstante, la propuesta enfrenta críticas debido a los riesgos asociados con su reutilización en energía civil. Scott Roecker, vicepresidente de Nuclear Threat Initiative, expresó que otros países han intentado usar plutonio como combustible pero concluyeron que es más un lastre que una solución viable. «Debemos deshacernos permanentemente de él», afirmó.
Ernest Moniz, exsecretario de Energía bajo Barack Obama, también advirtió sobre los peligros inherentes a los combustibles basados en plutonio y al reprocesamiento dentro del contexto energético civil. Según Moniz, esto podría resultar en la creación adicional de materiales aptos para fabricación armamentista.
La discusión sobre el futuro del plutonio refleja un cambio significativo en las políticas energéticas estadounidenses y plantea interrogantes sobre cómo manejar los residuos nucleares mientras se busca una transición hacia fuentes más sostenibles.