Durante una rueda de prensa en Nueva Delhi, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, tuvo un momento inusual al reprender a un periodista que interrumpía con el sonido de su teléfono. Lavrov pidió inicialmente que se retirara, pero ante la insistencia del ruido, exigió su expulsión. Sin embargo, logró romper la tensión con humor, sugiriendo que si el periodista no dejaba su teléfono, podrían "sacar un arma". Este incidente ocurrió durante la reunión de cancilleres de los BRICS celebrada del 14 al 15 de mayo de 2026.
Durante una reciente rueda de prensa en el contexto de la reunión de cancilleres de los BRICS, celebrada entre el 14 y el 15 de mayo en Nueva Delhi, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, vivió un momento peculiar. Este incidente ocurrió cuando un periodista interrumpió repetidamente su intervención con el sonido de su teléfono.
En los primeros instantes del evento, Lavrov se dirigió al periodista con cortesía, pidiéndole que se retirara para poder continuar. Sin embargo, tras escuchar nuevamente el ruido poco después, el tono del canciller cambió drásticamente. Con firmeza, exigió la expulsión del periodista: «No bromeo, ¿podría dejarnos, por favor? Muchachos, sáquenlo de aquí».
A pesar de la tensión generada por la interrupción, Lavrov logró desactivar la situación minutos después. Con un toque de sarcasmo que provocó risas entre los asistentes, sentenció: «Disculpe, señor, si no deja su teléfono, sacarán un arma».
Este comentario humorístico marcó un contraste notable con la seriedad del momento anterior y mostró una faceta más relajada del canciller ruso ante una situación incómoda.