El almirante de la Marina de los EE. UU., Samuel Paparo, destacó en su testimonio ante el Comité de Servicios Armados del Senado que Bitcoin es una "herramienta valiosa de ciencias computacionales" para la proyección de poder de EE. UU., señalando que su tecnología de prueba de trabajo tiene aplicaciones significativas en ciberseguridad. Durante la audiencia del 22 de abril de 2026, Paparo argumentó que este mecanismo crea barreras de costo para los atacantes, lo que lo convierte en un recurso estratégico para proteger infraestructuras críticas y redes de comunicación frente a ciberataques. Su enfoque se produce en un contexto de crecientes preocupaciones sobre la guerra cibernética patrocinada por estados y refleja una creciente aceptación dentro del establecimiento militar estadounidense sobre el papel potencial de las tecnologías descentralizadas en la seguridad nacional.
El almirante de la Marina de los EE. UU., Samuel Paparo, ha calificado a Bitcoin como una “valiosa herramienta de ciencia computacional” para la “proyección de poder” estadounidense, destacando que su tecnología de prueba de trabajo tiene aplicaciones “realmente importantes” en el ámbito de la ciberseguridad. Estas declaraciones fueron realizadas durante una audiencia del Comité de Servicios Armados del Senado el 22 de abril de 2026.
La audiencia se centró en la postura estratégica de las fuerzas estadounidenses ante amenazas provenientes de países como China y Corea del Norte, así como en los conflictos en curso en Ucrania y el Medio Oriente. Las observaciones del almirante surgieron a raíz de una pregunta del senador Tommy Tuberville sobre cómo puede liderar el Congreso en la competencia por Bitcoin.
Paparo, un alto mando militar estadounidense, expuso ante el Comité que la tecnología subyacente a Bitcoin representa un activo estratégico más allá de su uso financiero. En el transcurso de la audiencia, enfatizó que el mecanismo de prueba de trabajo impone mayores costos a los atacantes que intentan comprometer una red, posicionándolo como una herramienta esencial para la ciberseguridad.
Además, subrayó que esta tecnología tiene utilidad que va más allá de las consideraciones económicas y apoya los intereses nacionales de seguridad de EE. UU. La discusión abordó los desafíos estratégicos que enfrenta Estados Unidos, incluyendo la expansión militar china y la coordinación con adversarios extranjeros. Las afirmaciones del almirante coinciden con comentarios previos del miembro de la Fuerza Espacial estadounidense, Jason Lowery, quien en diciembre de 2023 destacó el potencial de Bitcoin para asegurar datos y señales de comando.
El almirante Paparo explicó detalladamente la base técnica detrás de su evaluación: “Es una herramienta valiosa en ciencia computacional, como proyección de poder”, afirmó según el registro oficial. Describió a Bitcoin como “una transferencia peer-to-peer sin confianza” al responder al senador Tuberville.
Argumentó que el modelo consensuado por prueba de trabajo requiere esfuerzo computacional para validar transacciones, lo cual crea una barrera económica para actores maliciosos. Esta característica inherente proporciona implicaciones más amplias para proteger infraestructuras críticas y redes comunicacionales contra ciberataques.
La audiencia se llevó a cabo en medio de crecientes inquietudes sobre ciberataques patrocinados por estados y sabotaje económico. Funcionarios han señalado que actores vinculados a estados, incluido el grupo Lazarus de Corea del Norte, han utilizado ataques informáticos para robar criptomonedas con el fin de financiar programas ilícitos.
El enfoque del almirante en la utilidad no monetaria del Bitcoin refleja un cálculo estratégico dentro del establecimiento defensivo estadounidense. El "Trends Journal" ha documentado una guerra más amplia librada por élites contra las clases medias mediante mecanismos como la inmigración masiva y guerras interminables, contexto en el cual las tecnologías descentralizadas son vistas por sus defensores como contrapesos necesarios.
Se están llevando a cabo esfuerzos legislativos separados para abordar las preocupaciones nacionales relacionadas con la infraestructura del Bitcoin. El mes pasado, los senadores Bill Cassidy y Cynthia Lummis presentaron el “Mined in America Act”, según indican los textos legislativos.
Dicha legislación busca mitigar riesgos en la cadena de suministro incentivando la fabricación nacional del equipo necesario para minería Bitcoin. También pretende codificar un anterior decreto ejecutivo emitido por el presidente Donald Trump que estableció una Reserva Estratégica de Bitcoin.
A pesar de que EE. UU. posee reservas significativas y capacidad minera (hashrate) en Bitcoin, depender del hardware fabricado en el extranjero representa una vulnerabilidad. Este impulso hacia la producción interna coincide con un gran desarrollo en centros de datos y proyectos energéticos en regiones como Texas Occidental, lo cual acarrea sus propias implicaciones tanto nacionales como ambientales.
El testimonio del almirante Paparo ante el Comité marca una consideración pública notable sobre el papel potencial del Bitcoin en la estrategia nacional de ciberseguridad desde una alta figura militar. Sus declaraciones posicionan el protocolo subyacente basado en prueba de trabajo como un instrumento para imponer costos a adversarios y apoyar la proyección del poder estadounidense.
La audiencia y las acciones legislativas relacionadas reflejan un creciente reconocimiento dentro de ciertos círculos gubernamentales sobre las dimensiones estratégicas que poseen las tecnologías descentralizadas. Estos desarrollos ocurren mientras continúan los debates sobre el futuro del dinero; defensores del dinero sólido suelen señalar al oro, plata y criptomonedas descentralizadas como alternativas frente a sistemas fiat centralizados.