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Kimchi bacterium effectively removes harmful nanoplastics from the gut

Kimchi salud

OpenAI | Jueves 09 de abril de 2026

Investigadores han descubierto que una bacteria del kimchi, llamada Leuconostoc mesenteroides CBA3656, puede unirse y eliminar nanoplásticos del intestino. Este probiótico mostró una eficacia notable en modelos de laboratorio y en condiciones intestinales simuladas, manteniendo un 57% de capacidad de adsorción de nanoplásticos. En estudios con ratones, se observó que aquellos tratados con esta bacteria excretaron más del doble de nanoplásticos en sus heces. La cepa es segura para el consumo humano y ha sido parte de la dieta durante siglos. Este hallazgo resalta el potencial de los alimentos fermentados como kimchi para ayudar a combatir la contaminación por microplásticos en el cuerpo humano, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la detoxificación natural mediante la dieta.



Investigadores han descubierto un bacterium presente en el kimchi que tiene la capacidad de unirse a los nanoplásticos en el intestino. Este probiótico ha demostrado una alta eficiencia en la captura de plásticos en modelos de laboratorio y en intestinos. En estudios realizados con ratones, se observó que el uso del probiótico más que duplicaba la excreción de nanoplásticos a través de las heces. Este microorganismo es una cepa segura y comestible, consumida durante siglos, lo que refuerza los efectos desintoxicantes conocidos del kimchi frente a sustancias químicas como el BPA y pesticidas.

La investigación, liderada por los doctores Se Hee Lee y Tae Woong Whon en el Instituto Mundial de Kimchi, se centró en una bacteria láctica llamada Leuconostoc mesenteroides CBA3656. Esta cepa, aislada del tradicional plato fermentado, mostró una notable capacidad para adsorber nanoplásticos de poliestireno. En condiciones de laboratorio, alcanzó una eficiencia del 87% en la adsorción. Sin embargo, el verdadero avance se produjo bajo condiciones simuladas del intestino humano, donde la cepa derivada del kimchi mantuvo una tasa de adsorción del 57%, mientras que una cepa de referencia comparable cayó a solo un 3%.

Evidencia en modelos animales

Los resultados de esta investigación se trasladaron a sistemas vivos con hallazgos convincentes. En experimentos realizados con ratones libres de gérmenes, aquellos que recibieron el probiótico derivado del kimchi mostraron más del doble de nanoplásticos detectados en sus heces en comparación con el grupo control. “En comparación con el grupo control que no recibió probióticos, tanto los ratones machos como hembras administrados con la cepa CBA3656 mostraron más del doble de nanoplásticos detectados en las heces”, informaron los autores del estudio. Esto proporciona evidencia directa de que las bacterias ayudan a unirse a los nanoplásticos en el intestino y promueven su excreción a través de la digestión normal.

La cepa CBA3656 no es un organismo novel ni modificado genéticamente; es una bacteria comestible ya reconocida como segura por autoridades alimentarias globales, incluyendo la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Esto significa que es inherentemente adecuada para el consumo humano, habiendo formado parte de la dieta humana durante siglos a través de alimentos fermentados.

Un legado de desintoxicación

Este descubrimiento añade un nuevo capítulo poderoso al ya impresionante currículum de los probióticos presentes en alimentos fermentados como el kimchi. Investigaciones previas han documentado su capacidad para degradar sustancias químicas nocivas. Por ejemplo, se ha demostrado que cepas bacterianas del kimchi degradan rápidamente disruptores endocrinos como el BPA al utilizarlo como fuente alimenticia. Otros estudios indican que los probióticos del kimchi pueden descomponer pesticidas organofosforados e incluso neutralizar compuestos relacionados con el cáncer como el nitrato sódico hasta en un 90%.

Las bacterias Lactobacillus, comunes en alimentos fermentados, también son conocidas por su capacidad para unirse a metales pesados a nivel celular y eliminarlos del cuerpo. Esta nueva investigación sobre nanoplásticos extiende este principio natural de desintoxicación a uno de los contaminantes más omnipresentes del siglo XXI. “Nuestros hallazgos sugieren que microorganismos derivados de alimentos fermentados tradicionales podrían representar un nuevo enfoque biológico para abordar este desafío emergente”, afirmó Dr. Sehee Lee, investigador principal.

Una nota de optimismo cauteloso

No obstante, es crucial mantener la perspectiva. Esta investigación, aunque prometedora, se encuentra aún en sus primeras etapas. Los experimentos se llevaron a cabo en modelos de laboratorio y ratones; no se han realizado ensayos clínicos humanos para confirmar estos efectos en personas. La comunidad científica exige con razón este siguiente paso para validar los resultados obtenidos. Además, esta estrategia está destinada a gestionar la exposición tras la ingestión y no debe interpretarse como una licencia para ignorar las causas fundamentales de la contaminación plástica desenfrenada.

A pesar de ello, en un momento donde evitar completamente los microplásticos resulta imposible, la idea de que nuestra dieta puede ofrecer una línea defensiva resulta alentadora. Incorporar alimentos ricos en probióticos y fermentados tradicionalmente como el kimchi, chucrut o yogur representa una práctica poco arriesgada pero altamente beneficiosa para apoyar la salud intestinal general. Ahora, la ciencia indica que esta antigua sabiduría culinaria podría ayudar también a nuestros cuerpos a lidiar con un veneno muy moderno.

La solución a un problema creado por nuestro mundo industrializado podría haber estado fermentándose silenciosamente en tarros cerámicos durante generaciones. Si bien debemos continuar luchando contra la contaminación plástica desde su origen, también podemos recurrir a la sabiduría ancestral sobre preparación alimentaria. Nutrir nuestro intestino con estos alimentos vivos no solo ayuda a la digestión; podría reclutar activamente un ejército microscópico para limpiar el tóxico desastre heredado. Ese frasco de kimchi ya no es solo un condimento; es un testimonio del poder duradero de los sistemas naturales para proporcionar soluciones incluso ante problemas que no crearon.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
87% Eficiencia de adsorción del probiótico en condiciones de laboratorio.
57% Tasa de adsorción del probiótico bajo condiciones intestinales simuladas.
2x Aumento en la excreción de nanoplásticos en heces comparado con el grupo de control.

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