CLAVES

Estudio revela que el consumo de alimentos ultraprocesados en hombres aumenta el riesgo de subfertilidad

Salud reproductiva

OpenAI | Lunes 30 de marzo de 2026

Un estudio en los Países Bajos ha encontrado una asociación significativa entre el consumo de alimentos ultraprocesados por hombres y un aumento en las probabilidades de subfertilidad. Publicado en la revista Human Reproduction, el análisis de datos de cientos de parejas revela que cada aumento estándar en la ingesta de estos alimentos incrementa en un 36% las posibilidades de subfertilidad masculina. Aunque no se observó un vínculo similar para las mujeres en cuanto al tiempo para concebir, sí se relacionó una mayor ingesta con un tamaño embrionario reducido y menor volumen del saco vitelino durante las primeras semanas de embarazo. Estos hallazgos subrayan la importancia de la calidad dietética en la salud reproductiva, sugiriendo que tanto hombres como mujeres comparten la responsabilidad de su salud preconcepcional.



Estudio revela vínculo entre consumo de alimentos ultra-procesados y subfertilidad en hombres

Asociación significativa

Un estudio realizado en los Países Bajos ha encontrado una asociación significativa entre el consumo de alimentos ultra-procesados por parte de los hombres y un aumento en las probabilidades de subfertilidad. Publicado en la revista Human Reproduction, la investigación analizó datos de cientos de parejas, revelando que por cada incremento estándar en la ingesta de estos alimentos, las probabilidades de subfertilidad aumentaron en un 36%. Este hallazgo se mantuvo incluso después de considerar factores como la edad, el tabaquismo y la dieta de la pareja femenina.

El estudio forma parte del Generation R Next Study en Rotterdam y también examinó las dietas de las mujeres. Aunque no se encontró un vínculo similar entre el consumo femenino de alimentos ultra-procesados y el tiempo necesario para concebir, se observó que una mayor ingesta estaba relacionada con un tamaño menor del embrión y un volumen reducido del saco vitelino a las siete semanas de embarazo. Estos resultados contribuyen a un creciente cuerpo de evidencia que sugiere que la calidad de la dieta, especialmente para los hombres, es un factor modificable en la salud reproductiva.

Patrones específicos según el sexo

El estudio identificó un patrón distintivo relacionado con el sexo que vincula la dieta a los resultados reproductivos. Para los hombres, una mayor ingesta de alimentos ultra-procesados se asoció con un 36% más de probabilidades de subfertilidad por cada aumento estándar en el consumo. La subfertilidad fue definida como tomar 12 meses o más para concebir o requerir tecnología reproductiva asistida, como la fertilización in vitro. Aproximadamente el 30.6% de las mujeres del estudio cumplían con este umbral.

En contraste, no se encontró una conexión consistente entre el consumo de alimentos procesados y el tiempo hasta lograr un embarazo en las mujeres. Sin embargo, sí se identificó una asociación con el desarrollo embrionario temprano. Las mujeres con mayor ingesta de alimentos ultra-procesados presentaron embriones más pequeños y un volumen del saco vitelino reducido a las siete semanas, según los hallazgos publicados en Human Reproduction.

Métodos y población estudiada

Los investigadores analizaron datos provenientes de 831 mujeres y 651 de sus parejas masculinas, todos participantes del Generation R Next Study radicado en Rotterdam. Durante las primeras etapas del embarazo, alrededor de 12 semanas después de la gestación, los participantes completaron cuestionarios detallados sobre frecuencia alimentaria que abarcaban más de 200 ítems consumidos durante las cuatro semanas previas.

Cada alimento reportado fue clasificado según el sistema NOVA, que agrupa los alimentos según su nivel de procesamiento industrial. Los alimentos ultra-procesados son típicamente altos en azúcares añadidos, grasas poco saludables, sal y aditivos químicos, mientras que son bajos en fibra y nutrientes esenciales. La ingesta media de estos productos fue del 22% del total alimentario para las mujeres y del 25.1% para los hombres, cifras que están por debajo del promedio nacional en los Países Bajos.

Hallazgos clave sobre la fertilidad masculina

El análisis mostró una relación constante entre la ingesta masculina de alimentos procesados y una menor probabilidad mensual de concepción. Los hombres en el cuartil más alto de consumo tenían un 69% más de probabilidades de ser clasificados como subfértiles comparado con aquellos en el cuartil más bajo. Esta asociación se mantuvo estadísticamente significativa incluso tras ajustar por diversos factores potencialmente confusos.

Dicha evidencia sugiere que la dieta del padre podría influir independientemente en las posibilidades de concepción dentro de una pareja. Investigaciones independientes han indicado previamente que unos hábitos alimenticios deficientes son un factor crucial para la salud reproductiva masculina.

Diferencias observadas en embarazos tempranos

A pesar de que el consumo femenino no afectó al tiempo requerido para concebir, sí mostró diferencias medibles durante el embarazo temprano. A las siete semanas, una mayor ingesta materna se asoció con una reducción notable en la longitud del embrión y el volumen del saco vitelino por cada incremento estándar en el consumo.

Las mujeres situadas en el cuartil más alto mostraron volúmenes del saco vitelino significativamente menores comparadas con aquellas en el cuartil inferior a esta etapa crítica. Estas diferencias parecieron disminuir hacia las nueve y once semanas, lo cual podría indicar un período compensatorio o que la influencia dietética es más fuerte durante una ventana desarrollativa especialmente vulnerable.

Mecanismos propuestos por los investigadores

Los autores sugieren varios mecanismos biológicos que podrían explicar estas asociaciones observadas. En hombres, se plantea que una nutrición deficiente derivada de dietas ultra-procesadas puede afectar negativamente tanto a la producción como a la función espermática o aumentar el estrés oxidativo —una acumulación dañina que puede dañar células incluyendo espermatozoides—. Una adecuada ingesta vitamínica y mineral es esencial para un desarrollo espermático óptimo.

Para las mujeres, es posible que consumir más alimentos procesados signifique obtener menos nutrientes clave necesarios para un embrión en rápido desarrollo. El saco vitelino actúa como principal fuente nutricional antes del funcionamiento completo de la placenta y puede ser particularmente sensible a deficiencias nutricionales.

Conclusiones finales

Este estudio holandés refuerza un consenso científico creciente sobre cómo la calidad dietética es fundamental para la salud reproductiva. Las distinciones encontradas —vinculando la dieta masculina a probabilidades fértiles y la femenina al crecimiento embrionario temprano— destacan que la salud preconcepcional es responsabilidad compartida entre ambos padres.

A medida que otros análisis advierten sobre riesgos más amplios asociados al consumo elevado de alimentos ultra-procesados —como lo indica una revisión publicada recientemente que relaciona su alta ingesta con enfermedades graves— expertos enfatizan estrategias centradas en evitar productos químicos procesados y priorizar dietas ricas en nutrientes como fundamentales para mejorar resultados sanitarios incluyendo la fertilidad.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
36% Aumento en las probabilidades de subfertilidad por cada aumento estándar en el consumo de alimentos ultraprocesados (hombres).
30.6% Porcentaje de mujeres en el estudio que cumplen con el umbral de subfertilidad.
69% Aumento en las probabilidades de ser clasificados como subfértiles para hombres en el cuartil más alto de consumo.
22% Porcentaje del total de alimentos consumidos por mujeres que son ultraprocesados.
25.1% Porcentaje del total de alimentos consumidos por hombres que son ultraprocesados.

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